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Centro de Atención Temprana y Educación Especial
  
  


Es el conjunto de intervenciones dirigidas a la población infantil de 0-6 años, a la familia y al entorno, que tienen como objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos. Estas intervenciones deben considerar la globalidad del niño.
(Libro Blanco de la Atención Temprana, 2000)
Los objetivos de la Atención Temprana son:

  • Reducir los efectos de una deficiencia o déficit sobre el conjunto global del desarrollo del niño.
  • Optimizar, en la medida de lo posible, el curso del desarrollo del niño.
  • Introducir los mecanismos necesarios de compensación, de eliminación de barreras y adaptación a necesidades específicas.
  • Evitar o reducir la aparición de efectos o déficits secundarios o asociados producidos por un trastorno o situación de alto riesgo.
  • Atender y cubrir las necesidades y demandas de la familia y el entorno en el que vive el niño/a.
  • Considerar al niño como sujeto activo de la intervención.

En este servicio de Atención Temprana, se trabajará con:

  • Estimulación prenatal. Es el proceso que promueve el aprendizaje en los bebés aún en el útero, optimizando su desarrollo mental y sensorial.
  • Estimulación postnatal. Durante los primeros años de vida el cerebro del niño/a es mucho más receptivo y flexible, por lo que recibe y asimila con una espectacular facilidad toda la información y experiencia que se le transmite.
  • Bebés prematuros. En este grupo es mucho más elevado que en la población general el riesgo de presentar trastornos del crecimiento, del desarrollo motor, psíquico, sensorial que conducen a problemas del aprendizaje y van a dificultar su integración social.
  • Discapacidad motórica. El objetivo principal es conseguir la máxima funcionalidad posible y evitar complicaciones ortopédicas en el aspecto motor, prestando una atención global que aborde los problemas asociados, llevando a cabo un tratamiento preventivo sobre posibles efectos sobre el desarrollo global.
  • Discapacidad visual. El bebé ciego no estimulado recibirá mucha menos información que el bebé vidente, y sus experiencias serán menos variadas, tendrá dificultades para explorar su entorno, para aprender a través de la imitación y para establecer relaciones con los objetos y las demás personas. De ahí la importancia de trabajar prematuramente.
  • Discapacidad auditiva. La pérdida auditiva y sus efectos asociados en el lenguaje tienden a limitar los logros obtenidos de pensamiento en el niño con deficiencia auditiva ya que el retraso cognitivo suele estar relacionado con la pérdida auditiva. De igual forma, sería erróneo decir que los niños sordos son menos inteligentes que los niños oyentes.
  • Discapacidad intelectual. El deficiente mental se caracteriza por un funcionamiento de la inteligencia por debajo de lo normal, y que tiene su origen en el período evolutivo.
  • Parálisis cerebral.
  • Autismo. El objetivo central de la intervención en el alumno con autismo es la mejora de su conocimiento social y la mejora de las habilidades comunicativas sociales, así como lograr una conducta autorregulada adaptada al entorno.
  • Hiperactividad.