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Centro de Atención Temprana y Educación Especial
  
  
1- EL TONO MUSCULAR
    Es un estado de tensión permanente de los músculos, de origen esencialmente reflejo, variable, cuya misión fundamental tiende al ajuste de las posturas locales y de la actividad general, y dentro del cual es posible distinguir de forma semiológica diferentes propiedades. (Barraquer Bordas)

    Otra definición dada por Bettina Paeth en 2002, lo define como:

    el tono se forma por agrupación de unidades motoras. En todos los músculos hay una base tonal constante de disponibilidad o preparación (readyness). Para realizar un movimiento (…) el tono ha de generarse de forma gradual y coordinada en los agonistas, antagonistas y sinergistas. El tono normal de una postura es los suficientemente alto para contrarrestar la fuerza de la gravedad y, al mismo tiempo, lo suficientemente bajo como para permitir el movimiento.

    En cuanto al tono muscular, a los bebés se les podrá clasificar como normo, hiper o hipotónicos.

    El tono muscular muestra amplias variantes en el primer año de vida. Los recién nacidos suelen presentar un tono muscular elevado. Del primer al tercer día éste suele expresarse como una hipotonía generalizada. Para luego recobrar, poco a poco, su tono muscular en el cuarto y quinto día, donde alcanza valores máximos. Valores que siguen en los meses siguientes, en los que se puede apreciar muy poco balanceo de miembros y mínima extensibilidad de los mismos. Los brazos y las piernas se encuentran en flexión, siendo difícil su extensión; las manos, permanecen firmemente cerradas con el pulgar fuera de los demás dedos. Y en la cabeza encontramos una pasividad indirecta, es decir, se le “cae” hacia un lado porque aún no tiene control sobre ella.

    Al finalizar el tercer mes y durante el cuarto mes, la situación descrita va cambiando progresivamente de modo que el tono muscular va descendiendo y el bebé cada vez aparece más flexible. Las manos ya se le abren con mayor facilidad, la cabeza permanece en la línea media durante más tiempo y cuesta menos esfuerzo flexionar o extender sus miembros.

    Durante el tercer y cuarto trimestre (desde los 6 a los 12 meses) la tensión muscular sigue disminuyendo y la flexibilidad del niño, aumentando, existiendo una clara hipotonía fisiológica, hasta que, pasado el año, dicha extensibilidad disminuye y el tono se va adecuando para permitir las diferentes adquisiciones motoras de las etapas posteriores.

    Antes de emitir cualquier juicio es importante tener en cuenta que:

    Por un lado, existen lactantes con masas musculares consistentes – pequeñas o voluminosas- los cuales presentan elevada resistencia a la movilización pasiva, escaso balanceo y extensibilidad limitada y que, por otro lado, las características inversas se asocian con los lactantes de músculos poco consistentes.

    Además, hemos de tener presente que el tono muscular varía según diversas circunstancias:
    – con el sueño disminuye al máximo,
    – las emociones influyen sobre él (un ambiente estresante hace que el tono del niño aumente),
    – con el llanto se exalta,
    – y existen variantes individuales dentro de la normalidad.

    Estas observaciones nos hacen tener en cuenta que el niño hipotónico suele adaptar su masa corporal al lugar donde se encuentra, es menos inquieto y menos observador, con lo que tiene limitado su campo de experiencias. En ese sentido hay que actuar sobre él moviéndolo de su estado de adaptación corporal al terreno.

    Sin embargo, los niños hipertónicos cuya consistencia muscular es elevada suelen presentar excesiva rigidez, lo que les dificulta, a menudo, los pasos adecuados para adaptarse al movimiento por sí mismos.

    La persistencia de la pasividad directa (o resistencia a la movilización) en los miembros, especialmente en los superiores, es perjudicial porque impide al niño observar algo de real importancia para él y para su buen desarrollo: su propia mano.

    Lo fundamental es apreciar qué patrones están fuera de los límites variables que se establecen para la normalidad, y entonces actuar en consecuencia.

    Debemos evitar caer en el error de diagnosticar/tratar una hipotonía/hipertonía patológica, cuando en realidad puede tratarse de un niño hipo/hipertónico.

2- REFLEJOS EN BEBES: Automatismos motores innatos.
Se pueden definir como “conductas o automatismos motores primitivos”, aunque Lidia F. Coriat los define como “reacciones automáticas desencadenadas por estímulos que impresionan diversos receptores. Tienden a favorecer la adecuación del individuo al ambiente. Enraizados en la filogenia, provienen de un pasado biológico remoto, y acompañan al ser humano durante la primera edad, algunos durante toda la vida”.

Estos automatismos tienen como base anatómica los distintos estratos del Sistema Nervioso Central a partir de la Médula, Bulbo, Tronco Cerebral, Cerebro Medio y Corteza.

Algunos de los reflejos están presentes al nacer y si son útiles se conservan y perfeccionan integrándose ya muy modificados en la conducta motora de base del adulto. Otros tienen una utilidad transitoria y cuando dejan de cumplir su misión se diluyen en la conducta perfeccionada del adulto. En otros no se comprende su utilidad nunca, y se consideran como residuos de nuestros antecesores filogenéticos, diluyéndose prácticamente del todo.

Los reflejos son útiles porque nos permiten valorar el estado neurológico del niño, y hasta cierto punto predecir su futuro desarrollo psicomotriz. Es patológica la falta de un reflejo en el momento en que sería esperado, pero también lo es la persistencia de algún reflejo más tiempo de lo normal. Sin embargo, no resulta tan fácil el discriminar el momento preciso de aparición y desaparición de cada reflejo.

Conforme madura el sistema nervioso las respuestas de los reflejos van siendo menos automáticas, para ir dando paso a la psicomotricidad voluntaria.

Se han descrito setenta o más reflejos primitivos durante el periodo neonatal aunque todavía no se han analizado la importancia de muchos de ellos para el diagnóstico del desarrollo.

Vamos a dividir estos automatismos primitivos en niveles:

Primer Nivel: Localizado en la Médula Espinal y el Bulbo Raquídeo.

Es el que corresponde en cuanto a cronología del recién nacido. Conviene examinarlo a partir de los seis días para excluir posibles edemas cerebrales que podrían haberse producido en el parto y que podrían enmascarar algunos de estos reflejos:

1 Reflejos Orales:

• Reflejo de succión y deglución: Se da en los bebés a término y en todos los prematuros, incluso en los de menos edad. Este reflejo se comprueba introduciendo un dedo o una tetina dentro de la boca y entonces se produce una succión vigorosa, una sinergia funcional entre los movimientos de los labios y de la lengua. Le sirve para alimentarse. Su ausencia en el recién nacido significa con seguridad la existencia de una lesión en el Sistema Nervioso Central.

• Reflejo de búsqueda, perioral, de los puntos cardinales o de hociqueo: Se da en los bebés a término normales. Se explora rascando con el dedo en las comisuras bucales, el niño desvía la boca, la lengua y hasta la cabeza hacia la zona estimulada. Le sirve para buscar el chupe, tetina o pecho sin que lo dirijan. Difícilmente se pueden provocar estos reflejos, salvo cuando se acerca la hora de las comidas. Dura los tres primeros meses y, si está ausente o muy debilitado, en niños hipotónicos por afectación neurológica es indicador de un posible Síndrome de Down.

2. Reflejo de Grasping o de prensión palmar. Es un reflejo de prensión.

Se explora colocando el dedo por la parte cubital de la palma de la mano. Este estímulo hace que los dedos se flexionen y hagan presa en el objeto. Por el contrario, el roce en el dorso de la mano incita el reflejo inverso, es decir, que la mano se abra.

Reflejo exteroceptivo.

Una vez obtenido el reflejo de prensión puede levantarse el dedo ligeramente y la presa se refuerza gradualmente hasta registrar una fuerza de 2’2 Kgr. Grasping propioceptivo.

Este reflejo está ligado al conocimiento de la mano.

El reflejo exteroceptivo se diluye a los 3 meses, ya que deja paso a la prensión voluntaria, que se da a partir del 4º mes. Si persiste más allá del 3º ó 4º mes resulta patológico por dificultar el desarrollo del acto voluntario de coger objetos, de modo que si nos lo encontramos tras este periodo, debemos dirigir nuestros esfuerzos hacia su desaparición. El grasping propioceptivo se diluye al año.

Si observamos que el bebé aloja el pulgar dentro de su mano cuando se encuentra en reposo, es signo de posible disfunción neurológica.

3. Reflejo de Galant o de Incurvación de tronco:

Es un reflejo de defensa. Se explora rascando en la región lumbar, desde la última costilla a la cresta ilíaca. La respuesta del niño es la incurvación hacia el lado estimulado, junto con la flexión de la cadera y rodilla de ese mismo lado. Desaparece a los 3 meses. Esta maniobra permite poner en evidencia los hemisíndromes: hemiparesia, hemiplejia,…

4. Reflejo de extensión cruzada:

También es un reflejo de defensa. Se puede explorar de varias formas:

Colocando al bebé en decúbito supino, se mantiene una pierna en extensión y se le estimula realizando una presión sobre la planta del pie. La respuesta que se obtiene es una flexión de rodilla y abducción de cadera, para después realizar una extensión de ambas articulaciones.

Si se estimula la planta del pie con el miembro en flexión de cadera y rodilla, se obtiene una respuesta de extensión en el miembro inferior contralateral.
En los dos casos se da un gesto que se asimila al de “patear al explorador”. (Al principio sólo hará una dorsiflexión del pie). Desaparece a los 3 meses.

5. Reflejo Moro:

Es un reflejo vestibular. Se explora colocando al bebé en posición supina con la parte posterior de la cabeza apoyada en la palma de la mano, unos tres centímetros por encima de la mesa. En esta posición, se quita la mano con rapidez y la respuesta que se obtiene en el niño es una ABD y EXT de los brazos y con apertura de las manos (los dedos suelen quedar incursados) en un primer momento, para después seguir con un movimiento de FLX hacia delante (Moro Superior).

Al movimiento que realizan los MMII, es decir, a la colocación de los pies en oposición, tras una primera fase de apertura de las piernas, se le llama R. Moro Inferior.
Para que aparezca el reflejo se debe soltar al niño rápidamente. Este reflejo también puede provocarse con ruidos intensos o son cambios bruscos de temperatura. Y, a la respuesta mencionada, se le puede unir el grito o el llanto del bebé, puesto que se trata de una reacción de susto.

El reflejo Moro Superior empezará a diluirse a los cuatro meses, que es cuando el niño sostiene la cabeza e inicia la prehensión. El Moro Inferior se diluye al año, cuando el niño inicia la marcha.

6. Reflejo de Marcha Automática:

Se presenta en los recién nacidos, tanto a término como prematuros, con peso superior a 1.800 gr.

Se explora cogiendo al niño por las axilas, apoyándolo sobre una superficie firme y haciendo bascular el peso sobre uno u otro pie. El niño extenderá la pierna sobre la que se ha echado el peso y flexionará la otra hasta el ángulo recto a nivel de cadera y haciendo una caricatura de marcha taloneante.

Desaparece alrededor de los dos meses, pero en algunos niños, incluso a lo largo del primer mes.

Su ausencia indica un trastorno neurológico y, si persiste más allá del tercer mes, también.

7. Reflejo del Salto, del escalón o de colocación:

Se explora rozando el dorso de la mano o del pie con el borde de la mesa y el niño colocará el puño o el pie sobre ésta. Es un mecanismo de protección. Desaparece a los 3 meses.

Segundo Nivel: Localizado en el Tronco Cerebral y en el Puente.

1 Reflejo Tónico del Cuello:

• Reflejo Tónico Asimétrico o del Espadachín:

Se observa a intervalos en el niño normal. Se explora en decúbito supino y llevando rotando la cabeza del niño hacia un lado. La respuesta que se produce es la EXT del brazo y pierna del lado hacia donde está la cara y la FLX del brazo y pierna del lado de la zona occipital. Esta reacción es posible verla cuando en niño llora en posición supina.

En decúbito prono, ocurre al revés, es decir, los miembros del lado hacia donde mira el niño, se flexionan y los del lado contralateral, se extienden. (Ya de adultos, como recuerdo de este reflejo, nos resulta más cómodo y ergonómico dormir en decúbito prono adoptando esa posición).

Este reflejo ayuda al niño a conocer su esquema corporal, sobre todo, la mano y alcanzar objetos. Puede ser considerado normal entre el primer y cuarto mes.

En el niño espástico se encuentra más acentuado y permanece durante más tiempo. Es el responsable, en parte, de imposibilitar que pase de la posición prona a supina y viceversa, es decir, impide algunos esquemas locomotrices como los volteos, la reptación,…

Nota: morfológicamente, el tronco encefálico está compuesto, de caudal a craneal, por el bulbo raquídeo, la protuberancia o puente y el mesencéfalo.

• Reflejo Tónico Simétrico:

Se explora colocando al niño en posición prona sobre nuestras rodillas, a continuación le llevamos de forma pasiva la cabeza a la extensión y el niño hace EXT de MMSS y FLX de los MMII. Por el contrario, si lo que hacemos es llevar su cabeza a la flexión, sus MMSS irán a la FLX y los MMII a la EXT.

Si pensamos en la posición que adopta el niño en la respuesta, es fácil comprender que favorece la cuadripedestación, por lo que aparece y se mantiene entre el 6º y 8º mes. Sin embargo, luego debe diluirse porque imposibilita la realización del gateo, ya que para realizar este acto motor se necesita la independencia de la cabeza sobre las extremidades. En la Parálisis Cerebral suele estar hiperactivo.

• Reflejo Tónico Laberíntico:

Afecta a las cuatro extremidades. Se produce un aumento del tono extensor cuando el niño se coloca en la postura supina y le inclinamos la cabeza hacia arriba 45º. Por el contrario, aumenta el tono flexor en la postura prona cuando le llevamos la cabeza hacia arriba 45º.

También debe estar diluido para el gateo.

2 Reflejo de Soporte Positivo:

Se explora sujetando al niño por las axilas y haciendo un movimiento de arriba abajo. El niño va aumentar el tono extensor de los miembros inferiores.

Es un reflejo de defensa, un mecanismo de los miembros inferiores para recibir al cuerpo, pero debe desaparecer para que el niño pueda andar.

Tercer Nivel: Localizado en el Cerebro Medio.

1 Reflejo de Enderezamiento:

Este reflejo consiste en una respuesta neuromuscular dirigida a restablecer la posición erecta normal del cuerpo cuando éste ha sido desplazado y la posición alterada. Es el responsable de determinadas actividades fundamentales:

- Hacer que el niño pueda pasar de tendido supino a prono y viceversa.
– Le ayuda a apoyarse en sus manos y rodillas y a sentarse.
– Le ayuda a restaurar la posición de la cabeza en el espacio y a mantener la relación postural normal de la cabeza, tronco y extremidades durante todas las actividades.

Tenemos varias formas de explorarlo:

Timón Cefálico o reflejo de enderezamiento del cuello: al girar la cabeza del bebé, el cuerpo debe seguirle en bloque.

Está presente desde el nacimiento, adquiere su mayor fuerza al 3er mes y es normal hasta el 6º.Se utiliza para estimular el volteo.

Timón Caudal: al girar la pelvis y el tronco, la cabeza debe seguir el giro.

• Reflejo Laberíntico de enderezamiento: Actúa sobre la cabeza. El niño procura mantener la cabeza lo más vertical posible (con los ojos cerrados o vendados) en la posición de decúbito prono, cuando tiene 1-2 meses. Posteriormente podemos verlo también en posición supina. Es normal a partir del segundo mes y dura toda la vida, pero cuando tiene más fuerza es a los 10 meses.

• Reflejo de enderezamiento del cuerpo: actúa sobre todo el cuerpo. En este caso, al rotar la cabeza hacia un lado, se obtiene una respuesta de rotación segmentada del cuerpo, es decir, primero gira la cabeza, después los hombros y, por último, la pelvis.

Aparece del 6º al 12º mes y continúa hasta el 18º mes.

Desempeña un papel importante en los primeros intentos del niño para sentarse y pasar a la bipedestación.

2 Reacción Anfibia:

Se explora con el niño exposición prona y tirando de una hemipelvis en sentido caudal. Se obtiene por respuesta la flexión del brazo, de la cadera y la rodilla del mismo lado. Aparece a partir del 6º mes y perdura toda la vida. Es una preparación para reptar y gatear.

3 Reacción de Landau:

Si el niño se encuentra en suspensión ventral o decúbito prono y le llevamos a extensión la cabeza, obtendremos como respuesta la extensión de la columna y las piernas. Si en esta misma posición de partida le flexionamos pasivamente la cabeza, la cadera, rodilla y codo se flexionan. Normalmente aparece a los 3 meses y se diluye al 6º mes.

No se observa este reflejo en niños de más de 3 meses con debilidad motora, parálisis cerebral o alguna deficiencia mental.

Cuarto Nivel: Localizado en la Corteza Cerebral.

1 Reflejo Parachutista:

Cuando a un niño en posición de sentado a los 6 meses lo empujamos hacia un lado iniciará, al menos, una extensión lateral del brazo. A los 7 meses hará lo mismo si le empujamos hacia delante. Y a los 9 meses, si lo hacemos hacia atrás. Es muy importante la existencia de este reflejo para que el niño comience a andar.

Estas reacciones de equilibrio se ponen de manifiesto en un balancín:

A los 5 meses, en posición prona (al moverse el balancín el niño saca los brazos).

A los 7 meses, pasa lo mismo, pero en decúbito supino.

En cuadripedestación, al año (al moverse el balancín, el niño sacará los brazos para no caerse).

En bipedestación entre los 18 meses y los 2 años y durará toda la vida (al moverse el balancín, el niño sacará un pie u otro y realizará movimientos con los brazos para no caerse).

3- ÁREA DE DESARROLLO MOTOR GRUESA
    1. Principios del proceso madurativo.

    2. Aptitudes motrices innatas.

    3. Potencialidades motrices innatas.

    4. Evolución de las conductas motrices:

    4.a. Conducta motriz relacionada con el control de la cabeza.
    4.b. Comportamiento motriz relacionado con el control de cabeza.
    4.c. La posición prona y los volteos.
    4.d. El comportamiento del gateo.
    4.e. La bipedestación y la marcha.

    5. Estimulación de los patrones normales de movimiento.

    INTRODUCCION

    Todos los niños siguen una secuencia ordenada de desarrollo, que va desde el desarrollo de control de cabeza al estadio en el que andan, corren y saltan de forma correcta.

    De esta manera, observamos como en el plano del área motora los progresos del niño entre el nacimiento y los dos años son más espectaculares que en otras áreas de desarrollo, pues vemos como el recién nacido pasa de no mantener bien la cabeza al niño de dos años que controla perfectamente la marcha.

    1.- Los Principios Morfológicos.

    El desarrollo del área motora gruesa del niño va a ir progresando de acuerdo con el nivel neurológico alcanzado y siguiendo unos PRINCIPIOS MORFOLÓGICOS que son los siguientes:

    • La Ley Céfalo-Caudal: Esta ley fue descubierta por COGHILL en 1929. Este autor mostró cómo en la larva de la salamandra, los movimientos aparecían primero en la región de la cabeza y progresaban hasta la cola.

    Como es común a todos los vertebrados, también la vamos a encontrar en el niño. Así, el desarrollo del control cortical sobre la actividad neuromuscular evoluciona siguiendo una dirección céfalo-caudal. Comienza por el segmento cefálico y progresa hacia los miembros inferiores. Es por ello por lo que el niño tendrá primero control sobre la cabeza, después sobre el tronco y, progresivamente sobre los MMII.

    • Dirección Próximo-Distal: Esta ley nos dice que el control cortical sobre la actividad neuromuscular evoluciona en esta dirección, es decir, comienza por la parte más próxima al cuerpo y progresa hacia la parte más distal del mismo. Por ejemplo, primero se controlará el tronco, y después de forma progresiva, los hombros, codos, muñeca, dedos, las diferentes pinzas hasta la consecución de la prensión definitiva entre la yema del pulgar y la del índice.

    Estos dos principios morfológicos, Gesell los consideraba dentro del Principio de la Direccionalidad, uno de los principios básicos de la maduración del SNC.

    • De movimientos más globales a finos: El niño comenzará realizando movimientos burdos (como agitar los brazos) y a medida que madura, realizará movimientos más finos y precisos (pinza digital).

    • De conductas simples a complejas: El niño comienza realizando conductas por azar y sin intencionalidad ninguna y terminará desarrollando conductas complejas, coordinadas y con intencionalidad.

    En la práctica es preferible equivocarse por defecto que por exceso, es decir, más vale pedirle al niño la sedestación cuando puede ponerse de pie, que pedirle que ande cuando sólo controla la sedestación, porque en este caso podemos contribuir a su desánimo y frustración.

    • De movimientos asimétricos e involuntarios a movimientos asimétricos funcionales y simétricos: Con los movimientos asimétricos e involuntarios nos referimos a los reflejos primarios que, poco a poco se irán convirtiendo en movimientos cada vez más simétricos y/o asimétricos, funcionales y voluntarios.

    • De posturas automáticas a posturas voluntarias: Al principio, cuando el niño adopta una determinada postura, el resto del cuerpo tiende a colocarse en otra concreta. Por ejemplo, cuando el niño se encuentra en decúbito prono y rota la cabeza hacia la derecha, por el reflejo tónico asimétrico del cuello, sus extremidades derechas tienden a la flexión y las izquierdas, a la extensión. Poco a poco, esos patrones posturales automáticos van diluyéndose e integrándose y haciéndose cada vez de forma más voluntaria.

    A medida que el SNC del niño va madurando será capaz de, estando en posición prona, rotar la cabeza hacia un lado sin que se produzcan los movimientos/postura ya descritos.

    • Del control del equilibrio en estática al control del equilibrio en movimiento: El niño controla primero su cuerpo sentado y en bipedestación, para posteriormente controlarlo en la marcha o corriendo.

    2.- Las Aptitudes Motrices Innatas.

    Al lado de la motricidad primaria (nos referimos a los reflejos arcaicos) existen las Aptitudes Motrices Innatas que son automatismos que constituyen un potencial cerebromotor necesario para el desarrollo funcional. Estas aptitudes motrices, aunque no van a desaparecer a medida que el niño crece, unas están definitivamente programadas y otras están llamadas a modificarse (ontogénesis) por ciertas modalidades de regulación y sólo alcanzarán un desarrollo completo al cabo de varios meses. Podrán observarse desde los primeros meses de vida y a lo largo de toda la evolución motriz del ser humano.

    Por ejemplo, un recién nacido, además de tener los reflejos orales de succión, deglución y de los puntos cardinales, posee una serie de automatismos motores bucofaciales (Aptitudes Motrices Innatas Bucofaciales) que aparecen ante determinados estímulos:

    • Si le tocamos con los dedos la parte externa de los labios (epidermis), el niño responderá con una opresión de éstos.
    • Si golpeamos ligera y simultáneamente el contorno de los labios, el niño reaccionará apretándolos durante 2-3 segundos.
    • Si colocamos el dedo dentro de su boca como queriendo empujar la lengua hacia detrás, ésta se endurecerá en la punta.
    • Si deslizamos el dedo por los bordes laterales de la lengua, ésta seguirá al dedo con un movimiento activo lateral. Y si ejercemos una fuerza mayor sobre dichos bordes linguales, éstos se endurecerán.

    3.- Las Potencialidades Motrices Innatas.

    La motricidad del recién nacido se debe a la existencia de un potencial motriz innato. Estas potencialidades se hallan constituidas por diversas funciones cerebromotrices que permiten la emergencia de respuestas motrices automáticas y modulables en función de las condiciones físicas a las que es sometido el cuerpo del niño.

    Así se ponen de relieve las siguientes funciones:

    3.1. Función postural

    Esta función rige la regulación del conjunto de las contracciones de los músculos agonistas/antagonistas en las sinergias y las respuestas activas y globales del cuerpo.

    La función postural es omnipresente en la organización de los movimientos. “La postura sigue al movimiento como su sombra” (Sherrington).

    La Función Postural rige el funcionamiento de los mecanismos que permiten reaccionar de diversas maneras al efecto de la gravedad. La reacción del organismo frente a la gravedad va variando en función de la maduración del SNC. Así, un niño de 6 meses es capaz de estar de pie si se le coge de las manos (su cuádriceps tiene la suficiente tensión como para soportar el peso del cuerpo) manteniendo alineadas pelvis, tórax y cabeza, pero no le resulta posible mantenerse de pie de forma independiente porque le falta equilibrio (no es capaz de controlar la proyección del centro de gravedad dentro de los límites de la base de sustentación que genera el apoyo de sus pies.

    Después de muchos estudios se llega a la conclusión de que las respuestas posturales están presentes aunque la estabilidad postural aún no se haya adquirido, bien por falta de fuerza, por una alineación musculoesquelética inadecuada, por falta de representación interna,…

    Como acabamos de decir, la maduración de SNC es un factor que va a determinar la adquisición de la función postural y, por supuesto, también resulta de magna importancia para mejorar la eficacia de la habilidad. Pero para esto último no podemos olvidar la influencia determinante que tienen la percepción, la cognición, la experiencia y el ambiente.

    • Esquema de Flexión global: En el balón de Bobath, con los pies enderezados facilita al desequilibrar hacia atrás la triple flexión.

    • Esquema de extensión global: A la estimulación en tendido prono del control de la cabeza va a intentar llevarla a la verticalidad. Se puede estimular colocando al niño en posición prona sobre un balón de Bobath.

    • Esquema Enderezamiento lateral: A la rotación interna del muslo del niño se produce un enderezamiento lateral sobre el lado contrario, tomando apoyo en el hombro, codo y mano (posible a las 8 o 12 semanas). Programa definitivo. Este esquema se va a utilizar para realizar los volteos.

    • Esquema cruzado: Podemos observar un esquema cruzado en las Reacciones de Balanceo que se dan cuando estando el niño en decúbito prono, se le inclina la superficie donde se encuentra. A los 2 meses, separa el muslo y pone el tronco derecho. A los 6 meses incurva su tronco. A los 12 meses, se incurva y extiende después.

    También se da un esquema cruzado tanto en el pataleo neonatal cuando en niño se encuentra en decúbito supino, como en el pedaleo o reflejo de marcha automática. Ambas conductas son isomorfas y responden al mismo patrón conductual, pero mientras la primera no desaparece, la segunda lo hace al tercer mes del bebé. Las diferencias biomecánicas que se pueden apreciar entre ellas pueden explicarse en función de la acción de la gravedad, es decir, en el pataleo la gravedad facilita una mayor flexión de cadera, mientras que cuando el niño está en bipedestación, la gravedad ayuda a la extensión de esta articulación, siendo la flexión que se da mucho menor. Podemos decir que estos movimientos espontáneos que se dan en las piernas son moldeados y formados por las fuerza que actúan sobre ellas, experimentando los niños sus propios movimientos dentro de un contexto y un campo de gravedad constante.

    Antes se pensaba que la desaparición del pedaleo reflejo se debía a la maduración del SNC. Ahora hay otras nuevas teorías que intentan explicar esta desaparición: la ontogénesis normal del crecimiento, el aumento del peso y el periodo de inactividad motriz suelen producir un aumento de la masa corporal de los MMII del niño. Quizá sea este incremento de masa lo que imposibilite la “marcha automática”, ya que ésta sí se produce si introducimos al bebé de 3-5 meses en el agua, donde su masa corporal desgravitada por el agua pesa menos.

    • Esquema de rotación: Al girar la cabeza se anticipa y encadena una serie de movimientos en masa o globales asociados. (Recordar el timón cefálico o el caudal)

    • Esquema asimétrico de reptación: Incurvación del tronco, rotación del M.I seguida de triple flexión del miembro al que mira la cabeza

    3.2. Funciones Antigravitatorias

    • Función de Sostenimiento: Regula automáticamente las contracciones de los músculos antigravitatorios. Evita el hundimiento del cuerpo bajo el efecto de la gravedad, mediante la contracción de los músculos antigravitatorios. Lo observamos en el recién nacido en el sostenimiento automático en posición de cuclillas.

    • Función de mantenimiento: Asegura el mantenimiento sobreelevado de las partes situadas por encima de los planos de apoyo. Está interconectada con la función de sostenimiento. Ej. El mantenimiento de los miembros II y SS del niño en posición supina.

    • Función de Enderezamiento: Regula automáticamente las contracciones musculares para la elevación o descenso del cuerpo a partir de una base de apoyo. Ej. El enderezamiento de cabeza y hombro en decúbito ventral, el enderezamiento a partir de la posición de cuclillas o el enderezamiento lateral mediante el apoyo sobre el codo.

    • Mecanismos de equilibración: Desencadena automáticamente reacciones compensatorias en posición de desequilibrio. Ej. Reacciones en el balanceo de los MMII, respuestas de incurvación en las inclinaciones laterales, etc.

    3.3. Funciones de locomoción

    Permiten los desplazamientos en el suelo mediante una sucesión de tomas de apoyo, seguidas de propulsiones definidas y encadenadas. Ej.: Marcha automática, la reptación y los volteos descritos en su desarrollo siguiendo tiempos perfectamente programados.

    3.4. Control voluntario-selectividad

    Se expresa en los movimientos espontáneos del niño, que pasarán progresivamente a movimientos intencionales. Ej.: la evolución de la prensión de los objetos y de la intencionalidad de la exploración de los mismos.

    4.- Evolución de las conductas motrices

    Al estudiar un aspecto aislado del desarrollo motor grueso, vemos cómo estas directrices actúan interfiriéndose mutuamente entre sí. Pero si consideramos el conjunto del desarrollo motor, es la Ley céfalo-caudal la que domina en el marco morfológico del desarrollo.

    Siguiendo este sentido céfalo-caudal del desarrollo, hemos agrupado las conductas motoras en función de las categorías siguientes:

    - Conducta motriz relacionada con el control de cabeza.
    – Comportamiento motriz relacionado con la posición de sentado.
    – La posición prona y el giro sobre sí mismo.
    – El Comportamiento del gateo.
    – La bipedestación y la marcha.

    4.a. Conducta motriz relacionada con el control de cabeza.

    En el recién nacido la cabeza se balancea en todos los sentidos. El mantenimiento de la cabeza se adquiere a los 3 meses. Durante estos 3 meses se puede observar el mantenimiento de la cabeza en diferentes posiciones:

    • Cuando el tronco está en vertical:

    1m.- Levanta la cabeza de vez en cuando.
    2m.- Mantiene la cabeza derecha un instante.
    3m.- Mantiene la cabeza bien derecha.

    • Cuando el niño está en prono:

    6 sem. ó 1,5m.- Coloca momentáneamente la cabeza al mismo nivel que el cuerpo.
    8 sem.ó 2m.- Puede mantener la cabeza en esta posición.
    12 sem. ó 3m.- Puede mantener la cabeza más elevada que el resto del cuerpo.

    • En posición de tendido supino. Acostado de espalda:

    2m.- Sostiene la cabeza cuando se le lleva a la posición de sentado por la tracción de antebrazo.
    4m.- La cabeza sobrepasa la línea media cuando se ejerce una ligera tracción sobre el antebrazo.
    Estadísticamente, la correlación entre control de cabeza y tiempo en el que se realiza, es la posición prona la que se revela más satisfactoria.

    4.b. Comportamiento motriz relacionado con la posición de sentado.

    • Desde el nacimiento hasta los 4 meses, la espalda del niño pequeño es cifótica. La posición de sentado es, por tanto, imposible.

    • Hacia el cuarto mes, la parte superior del tronco se endereza, mientras que la parte inferior continua siendo cifótica. Es el periodo en que es posible sentar al niño, pero únicamente si está muy sujeto y apoyado, y además por poco tiempo.

    • Hacia el sexto mes, está prácticamente derecho pero se aguanta con las manos pues su equilibrio es todavía precario.

    • Hacia los siete u ocho meses, es capaz de liberar las manos para coger objetos, inclinarse hacia delante, girarse de lado sin perder equilibrio. A partir de la posición echada, puede sentarse completamente solo, ayudándose con sus brazos.

    • Con nueve meses, puede pasar de sentado a gateo.

    4.c. La posición prona y el giro sobre sí mismo

    El recién nacido reposa en posición prona con la cabeza vuelta hacia un lado, la pelvis elevada y las rodillas recogidas debajo del abdomen. Conforme madura el niño, la pelvis desciende y las rodillas se extienden.

    Zona Gessell I: 8s. II: 12s. III: 16s.

    • 0 –2 s..- El niño tiene la pelvis elevada y las rodillas recogidas debajo del abdomen.
    • A las 4 s..- Tiene la pelvis todavía alta y las rodillas a 90º.
    • A las 6 s..- La pelvis está alta y la extensión de rodilla es todavía intermitente.
    • A los 2m.- El niño tiene la pelvis plana y la cadera extendida.
    • A los 5m..- El niño consigue mantener el peso sobre los antebrazos.
    • Y a los 6 meses consigue mantenerse sobre las manos y pasar de la posición de prono a supino y un mes más tarde de supino a prono.

    Terminará colocándose en posición de rana con las piernas abducidas y las plantas de los pies juntas.

    4.d. El Comportamiento del gateo.

    Una vez que domina la posición prona es capaz de desplazarse en esta posición. Esto sucede a los 7 meses. En esta época el niño tiene madurez suficiente para iniciar el gateo desde la posición de conejo.

    Normalmente puede gatear a los 9 meses, al principio arrastrando las piernas y un mes más tarde gatea sobre las manos y las rodillas sin tocar con el abdomen.

    Posteriormente madurado este modo de desplazarse podrá andar a gatas como un oso que caminará sobre las manos y los pies. La última fase antes de andar.

    Ante de aprender a andar, los niños aprenden a desplazarse de un lugar a otro de diferentes formas:

     Moverse volteando.
     En posición supina, impulsándose con las nalgas.
     Pueden moverse “pivotando” sentado.

    4.e. La bipedestación y la marcha.

    La mayoría de los autores fijan el comienza de la posición de pie hacia la edad de los 8 meses.

    Pero también sabemos que se puede obtener un reflejo de enderezamiento estático desde los primeros días de vida. Esta reacción es provocada por el propio peso del cuerpo al colocar el niño sobre el suelo. Esta reacción durará 2 o 3 semanas, salvo cuando el cuello está extendido que puede aguantar unas semanas más, pues después el niño aguantará cada vez peor y cada vez estará menos dispuesto a enderezarse pues los miembros inferiores soportan mal el cuerpo y se flexionan.

    Este mismo comportamiento persiste hasta los 6 meses que el niño empieza a enderezarse unos instantes apoyándose sobre las piernas.

    Así irá madurando esta posición hasta los 9 o 10 meses en que conseguirá mantenerse de pie con un ligero apoyo y con la espalda derecha.

    Es entonces también cuando se perfilará la lordosis lumbar, y podrá ponerse de pie tirando de los barrotes de un parque y más adelante podrá sentarse también.

    Después de madurar estas posiciones iniciará la marcha agarrado a los muebles.

    Andará a los 13 meses, con una base amplia y con pasos desiguales en cuanto a longitud y dirección, normalmente con los hombros abducidos y los codos flexionados. Esta posibilidad coincide con la aptitud de ponerse de pie sin apoyarse.

    A los 16 meses, puede trepar por las escaleras y agacharse e incorporarse.

    Hasta los 18 meses madura la marcha e iniciará la carrera y a los 2 años puede correr cambiando de dirección y además subir y bajar escaleras con los dos pies en cada escalón. Inicia la patada al balón con orden.

    A los 3 años sube de uno en uno cada escalón y baja con los dos en cada escalón.

    A los cuatro años sube y baja de uno en uno cada escalón e inicia saltos de obstáculos.

    5. Estimulación de los patrones normales de movimiento.

    5.1. Control cefálico:

    • Primero se adquiere en prono
    • Se admiten estimulaciones de la musculatura posterior del cuello
    • En supino, evitar el apoyo dorsal para potenciar el trabajo activo del niño
    • Buscar el enderezamiento del tronco

    5.2. Volteos:

    • Aprovechar los giros de cabeza (siempre hacia el lado que mira
    • Uso de estimuladores externos (objetos, personas)_ primero cabeza, después MS.
    • Aprovechar reflejos.
    • Uso de materiales para favorecer el giro desde lateral.

    5.3. Sedestación:

    • Evitar contacto dorsal ya que favorece la relajación muscular
    • Buscar enderezamiento
    • Uso de estimuladores musculares
    • Buscar apoyo: 1º anterior, 2º laterales y 3º posterior
    • Favorecer la distracción del niño

    5.4. Reptación / gateo:

    • Estimular patrón normal contralateral (apoyo caderas y MMSS)
    • Estimular el uso de una sola mano manteniendo postura de gateo (transferencia de peso)
    • Favorecer el balanceo antero-posterior
    • Evitar gateo homolateral o sin el uso de algún miembro

    5.5. Bipedestación:

    • Buscar reacciones de apoyo
    • Buscar enderezamiento
    • Hacerle mirar a un punto fijo (referencia)
    • Si necesita apoyo, comenzamos desde craneal a caudal (retirando después apoyo)

    5.6. Marcha:

    • Favorecer coordinación
    • Evitar marcha robótica (extensión MMII)
    • Si necesita apoyo, primero nos colocamos delante (referencia) y después detrás.
    • Uso de manos a 90º (evitar suspender al niño)
    • Bajar progresivamente apoyos desde craneal a caudal
    • Uso de refuerzos y apoyos externos

4- DESARROLLO PERCEPTIVO MOTRIZ (motricidad fina)
    1- Evolución de las conductas perceptivo-motrices.

    Son las habilidades que el niño progresivamente va adquiriendo, para realizar actividades finas y precisas con sus manos, que le permitirán tomar objetos, sostenerlos y manipularlos con destreza.

    El ritmo de evolución de estas conductas depende:

    • De la integración neuro-sensorial alcanzada por el niño.
    • De su madurez neuromuscular.
    • Del desarrollo de la coordinación ojo-mano.
    • Por último, de la estimulación ambiental recibida.

    Es importante destacar que la mano se manifiesta desde el tercer mes como instrumento principal de la conquista del mundo exterior. Y esto sucede mediante el desarrollo de la actividad sensoriomotriz que se inicia el día en que la mano introducida fortuitamente en el campo visual, capta la mirada del niño. Muy pronto atraerá la mirada cuando entre en contacto visual con un objeto, guiándole los ojos cuando intenta cogerlo.

    Son muchos los autores como Baldwin, Walon, Piaget, los que destacan la importancia del papel de la coordinación óculo-motriz en el desarrollo de la inteligencia y en el desarrollo psicológico en general.

    Parece que en el curso de este desarrollo se combinan las leyes Céfalo-caudal y Próximo-distal. Así, comprobamos, siguiendo la ley céfalo-caudal, una coordinación de la visión más precoz que la de los miembros superiores. Y vemos de acuerdo con la ley Próximo-distal, cómo el brazo reacciona primero en su totalidad y cómo se flexionan después progresivamente el antebrazo y la mano.

    En cuanto a la EVOLUCIÓN DE LA VISIÓN, puede apreciarse:

    - Desde las dos primeras semanas , un cierto control de los músculos oculares siendo capaz de fijar la vista por escasos segundos y más especialmente al ver a la madre y puede seguirse un corto trayecto.
    – Al mes existe una coordinación visual, vertical, horizontal y circular.
    – Al mes y medio sigue con la vista un ángulo de 90º a un objeto desde la frente a un lado y viceversa en los 20” siguientes a la presentación del objeto.
    – A partir de los dos meses y medio sigue con la vista un objeto 180º de un lado a otro ininterrumpidamente. Es entonces también cuando aparece la reacción de convergencia al acercarse a un objeto.
    – A los cuatro meses el niño será capaz de ver los objetos que son de tamaño muy pequeño aunque aún no podrá agarrarlo.
    – A los seis meses reajusta su postura para ver mejor los objetos que desea, aunque no puede ver un objeto que desea rápidamente hasta el año de edad.

    En referencia al DESARROLLO DE LA AUDICIÓN , sabemos que:

    - Reacciona al sonido en el primer mes.
    - En el segundo mes busca la fuente del sonido.
    - A los cuatro meses vuelve la cabeza hacia la persona que lo llama porque el niño ya tiene control cefálico.
    - A los seis meses localiza los sonidos emitidos más debajo de su oído
    - A los siete meses los localiza por encima de su oído.

    En cuanto al DESARROLLO DE LOS MIEMBROS SUPERIORES , éstos presentan:

    - Al nacer una agitación totalmente incoordinada y el niño aprieta los dedos cuando se pone algo en sus manos es el Reflejo de Prehensión.
    – En estos primeros meses sobre todo a partir del segundo mes sólo tiene capacidad para agarrar objetos durante unos segundos acercándoselos a las manos. Una vez obtenido el reflejo de prensión puede levantarse el dedo ligeramente y la presa se refuerza gradualmente hasta registrar una fuerza de 2’2 Kgr (Reflejo de garra palmar propioceptivo).
    – A partir de los cuatro meses empieza la función cortical de prensión voluntaria de una forma simétrica en ambos brazos. El niño mueve los brazos desde los hombros con movimientos parabólicos para intentar coger un sonajero. Si se le intenta quitar los retendrá con el anular y el meñique . Aún no tiene independencia de hombros, codos y dedos. Puede coger objetos, pero sólo si son grandes y se les acercan (colocándoselos en la mano).
    – Será a los cinco meses cuando sea capaz de cogerlo al contacto , sin ser necesario ponérselos en la mano. También es capaz de tender la mano hacia un objeto, pero todavía de manera brusca y los dos brazos, codos y manos de forma rígida .
    La prensión todavía es torpe porque el pulgar aún no participa. El niño utiliza la prensión palmar , mediante los cuatro últimos dedos, para agarrar los objetos.
    – Hacia los seis meses inicia la independencia de las dos manos pues puede sostener un objeto en cada mano, pero si tiene un dado en la mano y le ofrecemos otro, tira el primero para cogerlo . Usa las manos en forma de rastrillo para atraer las cosas y para tirarlas al suelo (hasta los 16 meses lo tirará todo al suelo). Todavía se acerca a los objetos con las dos manos. Se lleva todos los objetos a la boca ya que ésta es su principal órgano de manipulación (dejará de llevárselo a los 12 meses).
    – Es a partir de los siete meses cuando puede sostener un objeto cuando se le presenta un segundo y se pasa un objeto de una mano a otra . Es decir tiene independencia en sus manos . Pero todavía sostiene los objetos grandes con la palma de la mano, prensión palmar, y no entre los dedos. Aunque ya el pulgar no está inmóvil.
    – A los ocho meses accedemos al comienzo de la prensión radio-digital , ya que ahora el pulgar se separa claramente de los otros dedos (sigue tirando los objetos al suelo hasta los dieciséis meses), pero todavía de manera torpe. Lo hace con el dedo índice pegado a los demás dedos, el pulgar pegado a la mesa y cogiendo el objeto con todo el borde del pulgar e índice.
    – Es a los nueve meses cuando se realiza la prensión de pinza que se hace entre la yema del pulgar y la del dedo índice opuestos entre sí, y con los demás dedos replegados. Es el tipo definitivo de prensión.
    – A partir de esta edad, el perfeccionamiento se realiza, sobre todo, en el modo de aproximación al objeto, que llegará a ser cada vez más directo y preciso gracias a la flexibilización de todas las articulaciones del brazo.
    Entre los nueve-diez meses el niño es capaz de coger/soltar los objetos solamente sobre una superficie lisa.
    – Es importante saber también que aunque el niño ha adquirido una prensión totalmente adaptada, le queda al niño por adquirir la posibilidad de soltar un objeto voluntariamente en un recipiente (12 meses).
    A los trece meses es tal la maduración que consigue soltar con tal exactitud que puede hacer torres de dos dados .
    – Tendrán que pasar cinco o seis meses (cuando el niño tenga 19 meses = 1 año y 7 meses) para conseguir realizar torres de cuatro cubos y otros seis meses (25 meses = 2 años y 1 mes) para los siete cubos y otros seis (31 meses) para los diez cubos.
    – Esta maduración de soltar y meter objetos en un recipiente se hará parecido a la del adulto a los quince meses y es cuando puede realizar la acción de llevarse la comida a la boca pero la vuelca antes de llegar a la boca, entre los 15 y 18 meses lo consigue y puede alimentarse solo, incluso beber sin apenas salpicar.
    En el segundo año , la prensión ya no establece progresión en el plano de su propia progresión, sino que pasa a estar íntimamente integrada en el desarrollo intelectual . El tono muscular condiciona la motricidad fina en el niño.

    Ejemplo: Los niños más hipertónicos son más tardíos en la motricidad fina que las niñas que son más hipotónicas.

    Así, el niño es más hipertónico se mueve más y explora más el mundo espacial de alrededor. Sin embargo la niña es más hipotónica y madura más la motricidad fina y el contacto afectivo con la madre.

    Es importante distinguir entre actividades manipulativas y experimentales. Las actividades manipulativas son sinónimo de movimiento. En cambio, las actividades exploratorias son secuencias muy complejas que responden al interés del niño, que es el que las organiza y estructura, en las que él decide qué hace, cómo lo hace y cuándo. Es a través de las actividades exploratorias como el niño obtiene información del entorno. El niño debe ‘despertar a los sentidos’, pero no a los sentidos de vista y oído, tacto…, sino al sentido de las cosas, al significado de la realidad. Sólo quien tiene cerca un ambiente estimulante es capaz de acceder al conocimiento, no de los objetos sino de su significación, al de sus posibilidades.

5- HIGIENE POSTURAL I: CONSEJOS PARA EVITAR EL DOLOR DE ESPALDA
    En términos generales, se considera que la columna vertebral sufre cuando mantenemos mucho tiempo la misma posición, adoptamos posturas forzadas o incorrectas, realizamos esfuerzos importantes o de forma repetida, y llevamos a cabo movimientos bruscos o violentos.

    A continuación, comentaremos las medidas básicas de higiene postural que habitualmente se recomiendan para evitar las situaciones que determinan una sobrecarga mecánica sobre la columna vertebral.

    Entre las medidas generales, es importante programar las diferentes actividades de manera que:

    No permanezca sentado, de pie, acostado, fregando, etc. durante periodos prolongados de tiempo, procurando alternar las actividades que requieran posiciones estáticas de pie, con otras que precisen estar sentado o en movimiento.
    Intercale periodos breves de descanso entre las diferentes actividades, para evitar la sobrecarga postural.
    Modifique adecuadamente su entorno en el caso de que fuera necesario, como por ejemplo el mobiliario, así como adecuar la altura de los objetos, la iluminación de la sala, etc., buscando la situación más cómoda y segura para la espalda.
    Planifique con antelación el movimiento y/o el gesto que vaya a realizar, evitando las prisas que pueden conllevar un mayor riesgo de provocar dolor.

    Recomendaciones al estar de pie o caminando

    Dado el elevado tiempo que diariamente pasamos tanto en posición bípeda como caminando, es conveniente seguir ciertas recomendaciones que reducirán el riesgo que estas posturas tienen de desencadenar dolor de espalda:

    • Coloque un pie más adelantado que el otro y cambie a menudo de posición, siendo más recomendable caminar a una velocidad cómoda que permanecer parado de pie.
    • Mantenga un pie algo más elevado que el otro, sobre un taburete u objeto similar, con la espalda recta.
    • Evite inclinar el tronco hacia delante mientras mantiene las piernas estiradas, siendo preferible doblar un poco las rodillas sin arquear la espalda.
    • Camine manteniendo una buena postura, esto es, con la cabeza y el tórax erguidos y los hombros hacia atrás y hacia abajo.
    • Utilice siempre que pueda zapatos cómodos, de tacón bajo (de 2 a 4 cm) y ancho, especialmente si va a estar mucho tiempo de pie o caminando.
    • En actividades de pie que conlleven la utilización de los brazos, conviene hacerlo a una altura adecuada, evitando los estiramientos si eleva excesivamente los brazos, y las posturas encorvadas, si lo hace con los brazos demasiado bajos.

    Recomendaciones al estar sentado

    La postura sentada resulta fatigosa por la sobrecarga que determina en los discos intervertebrales de la región lumbar, y el esfuerzo muscular requerido para mantener la espalda y el cuello erguidos. Por estos motivos, es conveniente seguir las siguientes recomendaciones:

      • Una buena posición es aquella en la que la espalda está erguida y correctamente alineada, con el peso del cuerpo repartido entre ambos glúteos, las plantas de los pies cómodamente apoyadas en el suelo, las rodillas en ángulo recto, alineadas o ligeramente elevadas por encima del nivel de las caderas, pudiendo cruzar los pies de forma alternativa. Sí los pies no llegaran al suelo, es adecuado poner un pequeño taburete para apoyarlos.

      • La espalda debe estar firmemente apoyada contra el respaldo de la silla, empleando si fuera preciso un apoyo en la parte inferior de la espalda.

      • Evite permanecer sentado de forma prolongada, siendo conveniente levantarse, ponerse de pie y realizar ejercicios de estiramiento de la región lumbar y/o caminar durante unos minutos.

      • Si debe estar sentado de forma prolongada delante de una mesa de trabajo, procure que ésta se encuentre lo más próxima posible a la silla, evitando tener que inclinarse hacia delante; la altura de la mesa debe adecuarse a su estatura, evitando las mesas bajas que obligan a permanecer en una posición encorvada. Descarte los asientos blandos y sin respaldo, y no se siente en el borde del asiento, ya que dejaría la espalda sin un adecuado apoyo.

    Recomendaciones al conducir

    Conducir un vehículo constituye habitualmente una situación frecuente a lo largo del día, constituyendo una actividad que lleva asociado un riesgo importante para la espalda, resultando apropiado conocer estos consejos:

    • Evite conducir demasiado alejado del volante, con los brazos y las piernas extendidas y sin un adecuado apoyo lumbar. Adelante el asiento lo suficiente hasta alcanzar adecuadamente los pedales, con la espalda completamente apoyada en el respaldo y las rodillas en línea con las caderas, formando un ángulo aproximado de unos 90º.

    • Siéntese derecho y agarre el volante con las dos manos manteniendo los codos en semiflexión.

    • No conduzca durante mucho tiempo seguido, debiendo parar de forma frecuente y aprovechar el descanso para realizar ejercicios de estiramiento de la columna lumbar y/o caminar pequeñas distancias.

    • Para entrar y/o salir del coche, no adopte posturas forzadas; al entrar, siéntese primero en el asiento y después introduzca las piernas; para salir, primero saque las piernas y después, el resto del cuerpo.

    Recomendaciones al levantar y/o transportar un peso

    A lo largo del día, frecuentemente se plantean situaciones que incluyen el levantamiento y/o transporte de objetos de mayor o menor peso, que conllevan un reconocido riesgo de desencadenar problemas dolorosos en la espalda. Esto motiva la necesidad de conocer los mecanismos más idóneos para proceder de la mejor manera posible, y evitar el desarrollo de un episodio doloroso.

      • Para levantar un objeto desde el suelo, flexione las rodillas y no la espalda, mediante un apoyo bien firme de los pies, siendo necesario separarlos lo suficiente como para crear una base amplia de sustentación.

      • Al levantar el peso, emplee principalmente la fuerza de sus piernas y sostenga el objeto que vaya a levantar lo más pegado al cuerpo posible.

      • Es importante no levantar los objetos más allá del pecho, y nunca por encima del nivel de los hombros; si esto fuera preciso, acérquese al sitio donde vaya a dejarlo, separe los pies manteniendo uno más adelantado que el otro, levante el objeto hasta el pecho con los codos a un lado y disponiendo las manos de manera que puedan empujar el objeto hacia arriba. En el caso de que tenga que colocar el objeto a mayor altura, utilice un taburete para llegar con facilidad sin tener que adquirir una postura forzada.

      • Si la carga es excesivamente pesada, busque ayuda y/o utilice las ayudas técnicas necesarias.

      • No realice nunca cambios bruscos y/o repentinos de postura o dirección al manejar pesos importantes.

      • Para transportar objetos pesados, lo ideal es llevarlos bien pegados al cuerpo, repartiendo el peso entre ambos brazos.

      • Empujar y tirar de objetos puede resultar fácil si se emplea la fuerza creada al transferir el peso del cuerpo de un pie a otro. La forma correcta de empujar un objeto es con un pie delante del otro, y es la transferencia del peso del cuerpo del pie más atrasado al más adelantado, la que permite desplazar dicho objeto. Se realiza con los brazos flexionados, la musculatura abdominal en tensión y expulsando el aire durante el proceso.

      • Para tirar de un objeto pesado, una vez cogido hay que dejarse caer como si fuera a sentarse en una silla, permitiendo utilizar el peso de su propio cuerpo para traccionar del objeto. Es más recomendable empujar los objetos que tirar de ellos.

      • Para levantar un objeto muy liviano desde el suelo, tal como un pedazo de papel, inclínese sobre el objeto, flexione ligeramente una de las rodillas y extienda la otra pierna por detrás. Utilice una mesa o silla cercana para apoyarse en ella cuando se acerque a coger dicho objeto.

    Recomendaciones al estar acostado

    Por término medio, pasamos de 6 a 8 horas al día tumbados, tiempo durante el cual la columna descansa sin soportar el peso del cuerpo. Por esto, es importante cuidar la postura que se adopta cuando se está tumbado:


      • La postura ideal al estar tumbado o durmiendo, es la que permite tener apoyada toda la columna en la posición que ésta adopta habitualmente cuando uno está de pie. Una buena postura es la posición fetal, tumbado de lado sobre un costado con las rodillas y caderas flexionadas y con la cabeza y el cuello alineados con el resto de la columna. Otra postura buena se adopta tumbado boca arriba con las rodillas flexionadas y una almohada colocada debajo de éstas.

      • Dormir boca abajo no es recomendable salvo en caso de indicación médica, al modificarse la curvatura normal de la columna lumbar, así como obligar al cuello a permanecer girado hacia uno de los lados para poder respirar.

      • El colchón y el somier deben ser rectos y de dureza intermedia, ni demasiado duros ni demasiado blandos, permitiendo una buena adaptación a las curvas naturales de la columna. La almohada debe ser baja para no forzar la curvatura del cuello, y la ropa de la cama será manejable y de poco peso. Las camas grandes son más recomendables, especialmente si se duerme acompañado, permitiendo mantener posturas más relajadas, así como cambiar de postura con frecuencia y facilidad.

      • Evite dormir siempre en la misma posición, en camas pequeñas, sobre un somier y un colchón excesivamente duros o blandos, con una almohada muy alta o sin ella, y tumbado boca abajo.

    Recomendaciones al vestirse

    Aunque sea una acción que no se tenga demasiado en cuenta, es sabido que durante el acto de vestirse se adoptan frecuentemente posiciones forzadas para la espalda, siendo precisa su modificación en un intento por evitar la aparición de dolor.

    • Permanezca sentado al ponerse los calcetines y zapatos, elevando la pierna a la altura de la cadera o bien cruzándola sobre la contraria, manteniendo la espalda recta.
    • Para atarse los cordones, agáchese con las rodillas flexionadas o eleve el pie apoyándolo en una silla o taburete.

    Recomendaciones al levantarse y sentarse en una silla o sillón

    Es un gesto que se realiza varias veces al día y que conlleva la adopción de posturas forzadas para la espalda y la realización de un esfuerzo muscular de cierta intensidad, aspectos ambos con capacidad demostrada para favorecer el desarrollo de un proceso doloroso vertebral. Por este motivo, es conveniente llevar a cabo ambas acciones de la mejor manera posible, intentando descargar la parte inferior de la columna:

    • Para pasar de sentado a la posición bípeda, realice un buen apoyo con las manos (reposabrazos, borde del asiento, muslos o rodillas) y desplace el cuerpo hasta el borde anterior del asiento, retrasando levemente uno de los pies, que servirá tanto de apoyo como de impulso para incorporarse.
    • Para sentarse, es importante hacerlo de forma controlada, utilizando los apoyos disponibles y dejándose caer suavemente sobre el asiento.
    • Es fundamental evitar levantarse de un salto sin ningún tipo de apoyo, así como desplomarse pesadamente a la hora de sentarse sobre cualquier tipo de asiento.

    Recomendaciones al acostarse y levantarse de la cama

    • Es especialmente importante realizar de forma adecuada los gestos de acostarse y levantarse de la cama, especialmente este último, después de haber estado varias horas tumbado en la cama con la columna vertebral en una posición relajada. Las posturas forzadas que se adoptan al realizar estos movimientos, pueden influir negativamente en la aparición de dolor de espalda, siendo preciso desarrollarlos de la manera más apropiada y segura para la columna.
    • Para levantarse de la cama partiendo desde la posición de decúbito supino (tumbado boca arriba), lo primero es flexionar las rodillas, girar el cuerpo sobre uno de los costados y después, apoyándose en las manos, incorporarse de lado hasta quedar sentado en la cama. Una vez sentado al borde de la cama, apoyarse en el colchón con las manos e impulsarse hacia arriba y adelante. Nunca debe sentarse directamente desde la posición de decúbito supino, al ser uno de los movimientos con más riesgo para la columna por la importante sobrecarga que genera sobre la región lumbar.
    • Al acostarse debe hacer el movimiento contrario, es decir, sentado al borde de la cama, se recostará sobre uno de los lados apoyándose inicialmente en los brazos, después elevará las piernas del suelo flexionadas y final¬mente las colocará sobre la cama.

    Recomendaciones al asearse

    Muchas de las recomendaciones dadas hasta el momento, guardan relación directa con el aseo personal de cada uno, por lo que es precisa su correcta aplicación cuando éste sea llevado a cabo.

    • En las actividades de aseo, debe tener en cuenta la altura a la que se encuentra el lavabo, ya que el realizar una excesiva flexión del tronco hacia delante para lavarse la cara, los dientes, las manos, etc., puede resultar perjudicial y especialmente doloroso para la región inferior de la espalda, y sobrecargar de una forma excesiva la zona lumbar. La postura más adecuada es agacharse con la espalda recta y con las rodillas flexionadas, buscando siempre que sea posible, el apoyo de una de las manos sobre una estructura firme (lavabo, pared)
    • Conviene conocer igualmente las recomendaciones útiles en el desarrollo de las diferentes actividades de la vida diaria, dado el riesgo de provocar una proceso doloroso vertebral que habitualmente llevan implícito.

    Recomendaciones al ir a la compra


      • Es conveniente repartir la compra a lo largo de varios días, evitando el riesgo que supone una compra excesivamente voluminosa y pesada.

      • Para transportar la compra se recomienda la utilización de un carro, siendo mejor empujarlo que arrastrarlo, ya que se evitará una postura forzada en rotación de la columna. El asa del carro debe ser alta, y si es posible que llegue a la altura de los codos, siendo preferibles los carros de cuatro ruedas frente a los de dos.

      • En el caso de emplear bolsas, es conveniente repartir adecuadamente el peso de la compra entre ambos brazos, evitando transportar más de 4-5 kilogramos de peso en cada lado, y manteniendo las bolsas lo más cerca posible del cuerpo.

      • A la hora de realizar las labores propias del hogar, procure alternar a lo largo del día aquellas tareas que requieran diferentes posiciones, como estar andando, de pie, sentado, etc., respetando los periodos de descanso entre las mismas.

    Recomendaciones al planchar

      • Procure no acumular la ropa de plancha para un solo día de la semana.

      • Es importante que la altura a la que se encuentra la tabla de planchar, quede ligeramente por encima de la cintura para evitar una inclinación excesiva del cuerpo hacia delante. Mantenga un pie más adelantado y/o elevado que el otro, de forma alternativa, apoyándolo sobre un pequeño taburete que le permita mantener las curvaturas naturales de la columna vertebral.

    Recomendaciones al barrer, fregar o limpiar el suelo

    • La longitud del palo de la escoba y/o la fregona ha de ser adecuada a su altura, permitiendo que llegue al suelo sin tener que inclinar hacia delante la espalda. Las manos cogerán el palo a una altura entre la cadera y el pecho, manteniéndolo lo más cerca posible del cuerpo. Al moverlo, deberá hacerlo con movimientos de los brazos y las muñecas, y no con la cintura. Los giros o movimientos de vaivén se realizarán con las piernas y no mediante rotaciones forzadas del tronco.
    • Al pasar la aspiradora, es recomendable hacerlo con una pierna más adelantada y semiflexionada que la otra, y cuando sea necesario agacharse, hágalo flexionando una de las rodillas sin inclinar el tronco hacia delante.

    Recomendaciones al hacer la cama

    • Para hacer la cama de forma adecuada, separe los pies para conseguir una base amplia de apoyo. Para remeter bien la ropa, es preferible arrodillarse sin tener que inclinar el tronco hacia delante.
    • Si la cama está pegada a la pared, sepárela de ésta para poder hacerla cómodamente, de forma que le permita el acceso por ambos lados, evitando la adopción de posturas excesivamente forzadas para la columna.

    Recomendaciones a la hora de limpiar cristales, puertas, paredes, etc.

    • Se recomienda hacerlo con un pie más adelantado que el otro. Sí utiliza habitualmente la mano derecha para limpiar, adelante el pie izquierdo en tanto se apoya con la mano izquierda sobre la superficie que vaya a limpiar. La mano empleada en la limpieza, permanecerá a una altura situada entre el pecho y la cabeza.
    • Si tuviera que limpiar a una altura superior a la de su cabeza, utilice un taburete para evitar una postura forzada en extensión de la columna vertebral. Por el contrario, en el caso de que hubiera que limpiar a una altura baja, conviene ponerse en cuclillas para evitar la flexión anterior del tronco.
    Recomendaciones al colocar o sacar de los armarios objetos y/o utensilios de cocina
    • Lo más pesado y lo que utilice con más frecuencia deberá estar colocado donde cueste menos trabajo sacarlo, y a una altura intermedia entre la cintura y el pecho. Si hay que coger algo de un armario o un estante cerca del suelo, se adoptará la posición de cuclillas realizando un buen apoyo con una de sus manos.
    Recomendaciones al meter y sacar la ropa de la lavadora
    • Lo más indicado es colocarse enfrente de la lavadora en cuclillas, y proceder a meter o sacar la ropa del interior sin inclinar la espalda hacia delante, manteniéndola recta en todo momento.

    Recomendaciones durante el embarazo y cuidado de niños pequeños

    • Durante el embarazo se recomienda el descanso en posición de decúbito lateral con las piernas flexionadas, en una cama de dureza intermedia.
    • Para dar el pecho o el biberón al bebé, procure estar bien sentada y relajada.
    • Al pasear al niño, utilice un carrito. Al llevarlo en brazos, utilice una mochila o bien póngalo en el centro del cuerpo, lo más pegado que sea posible, con una pierna a cada lado.
    • A la hora de asear y vestir a niños pequeños, utilice bañeras y vestidores altos, con lo que la sobrecarga de la columna será menor que sí se hace en una bañera normal o se viste al niño encima de la cama.Tenga siempre en cuenta las normas de higiene postural previamente recomendadas que requieran actividades prolongadas de pie o en posición estática.
    • En los niños mayores que se bañan en una bañera normal, es recomendable seguir una pauta adecuada tanto para introducirlos como para sacarlos de la bañera: permaneciendo de pie junto a la bañera con el niño en brazos, lleve una de las piernas hacia atrás y apoye la rodilla de la pierna retrasada en el suelo, manteniendo los codos en el borde de la bañera; sujete al niño con un brazo, apoye el otro en el extremo opuesto de la bañera y coloque lentamente el niño dentro de ésta; para sacarlo, repita la misma operación pero en orden inverso.

    Por último, dentro de la finalidad preventiva que tiene el conocimiento y la aplicación de las normas básicas de higiene postural, no debemos olvidar las recomendaciones que deben tenerse en cuenta en los niños en edad escolar, por la elevada incidencia de problemas dolorosos vertebrales dentro de este colectivo, que sin duda alguna, crea una gran inquietud en padres, profesores e incluso en los propios alumnos que demandan asesoramiento e intervención en este tipo de problemas.

    Un dato a tener en cuenta es, que el escolar realiza la mayor parte de sus actividades sentado en su pupitre o ante su mesa de trabajo, resultando fundamental que la postura que adopte sea la más correcta posible.

    Así, una actitud postural inadecuada es fatigosa, y a la larga puede producir daños, a veces irreparables, en el aparato locomotor.

    Es fácil encontrar cada vez con más frecuencia en los centros escolares, alteraciones de la columna vertebral relacionadas con las actitudes y hábitos posturales incorrectos de los escolares. Se observa que el mobiliario escolar existente en las aulas es homogéneo para todos los alumnos de un mismo ciclo educativo (infantil, primaria y secundaria), en tanto que los alumnos de un mismo curso o ciclo no son homogéneos, de manera que habría que adaptar el mobiliario escolar a los alumnos, considerando su constitución, preferentemente la talla.

    Igualmente, es habitual ver las malas posturas que los alumnos adquieren al sentarse, agacharse, caminar, etc., y el importante peso que a diario transportan en sus mochilas o carteras, la mayor parte de las veces de forma inadecuada.

    Por último, el hecho de que los hábitos posturales adquiridos puedan corregirse si se actúa de forma precoz, hace que actuaciones de educación postural a estas edades resulten altamente rentables a la sociedad.

    Además de las recomendaciones generales realizadas sobre las situaciones más habituales de la vida diaria, para los escolares se recomienda fundamentalmente:

    Programar la actividad escolar, de forma que pueda combinarse la actividad escolar mayoritariamente en posición de sentado, con juegos, deportes u otras actividades que requieran una actividad física.
    Para el transporte del material escolar, se recomienda llevar a diario sólo lo necesario, utilizando para ello una mochila central apoyada en ambos hombros y con una cincha o anclaje en la cintura, o un carrito que preferiblemente se empujará en vez de arrastrar.
    Respecto al mobiliario escolar, la altura adecuada de la mesa coincidirá con el pecho del niño, la silla tendrá un tamaño proporcional a la mesa, y ambos elementos deberán estar en relación con el tamaño del niño, evitando por lo tanto el empleo de mobiliario estándar.

    Deberá sentarse correctamente, evitando los giros repetidos y forzados de la columna. Apoyará los pies cómodamente en el suelo, manteniendo las rodillas en ángulo recto con las caderas, y éstas con el tronco. En el caso de que no llegara al suelo, es preciso colocar un taburete para que pueda apoyar los pies. La espalda descansará firmemente y en toda su extensión en el respaldo de la silla. Al escribir en la pizarra, deberá hacerlo a una altura adecuada, para evitar la adopción de posturas excesivamente forzadas para la columna.

    Finalmente, es necesario evitar que el niño pase demasiadas horas al día viendo la televisión, ya que mantendría una posición sentada prolongada, siendo conveniente sustituir ese tiempo con prácticas deportivas o juegos.

    Debe estimularse entre los niños en edad escolar, la práctica regular y moderada de actividad física y deporte, que permita mejorar su situación funcional, desarrollando la musculatura, aumentando la resistencia y mejorando la coordinación, y finalmente incrementar la sensación de confianza del niño en su propia capacidad física.

    Es preciso, siguiendo las indicaciones proporcionadas por los grandes expertos en el manejo terapéutico del dolor vertebral, y muy especialmente del dolor lumbar, conocer la importancia que tiene el combinar convenientemente la aplicación de las diferentes normas básicas de higiene vertebral y ergonomía vertebral con la puesta en marcha de un programa de ejercicios específicamente diseñados, dado que dicha combinación ha demostrado ser claramente efectiva en la prevención de nuevos episodios dolorosos vertebrales..

6- PARÁLISIS CEREBRAL INFANTIL (PCI)
    1.- CONCEPTO

    La PCI define a un grupo de trastornos motores, caracterizados por la alteración en el control de los movimientos y la postura, causados por una lesión cerebral ocurrida en el periodo de crecimiento acelerado del cerebro (desde el desarrollo prenatal hasta los 5 años de vida).

    La lesión no es progresiva, pero las manifestaciones clínicas pueden variar con el tiempo.


    2.- ETIOLOGÍA (causas)

      A) Prenatales:

      - Prematuridad (el más frecuente)
      – Fallo genético, cromosomopatías.
      – Embriopatías (rubeola, VIH,…).
      – Edad materna, abortos frecuentes.
      – Tabaco, alcohol, radiaciones,…

      B) Perinatales:

      - Fórceps, ventosa,…
      – Anoxia-asfixia por cordón umbilical u otros.
      – TRM craneal (hemorragia intracraneal)

      C) Postnatales:

      - Meningitis, encefalitis del recién nacido (RN).
      – Traumatismos, enfermedad infecciosa del RN.
      – Anoxia posnatal, encefalopatía bilirrubínica, deshidratación,…
      – A partir de los 2 años por Daño Cerebral Sobrevenido.



    3.- TIPOS Y CLASIFICACIÓN FUNCIONAL DE PCI.


    A) Según sintomatología:

    - PCI Espática: Aumento exagerado del tono muscular.
    PCI Atetósica o Disquinética: Fluctuación del tono.
    PCI Atáxica: Alteración del equilibrio y la coordinación.
    PCI Mixta: Combinación de las anteriores.


    B) Según grado de lesión:

    - Leve: autonomía total.
    Moderada: Autonomía, pero necesita alguna ayuda asistencial.
    Grave: Autonomía casi nula. NO comunicación oral. NO andar. Algún movimiento con control (manejo silla, comunicador). Dependencia ABVD.
    Muy Grave: Autonomía nula. NO comunicación oral. NO movimiento controlado. No deambulación. Dependencia total.


    C) Según distribución:
    La diferencia entre una paresia y una plejía es que en la plejía existe una pérdida total del movimiento, mientras que en la paresia hay una pérdida parcial de movimiento o de fuerza, lo cual dificulta el movimiento.

      – Hemiplejia/hemiparesia: un hemicuerpo afectado
      – Tetraplejia/tetraparesia: cuatro miembros afectados
      – Diplejía: dos miembros afectados
      – Paraplejia/paraparesia: miembro inferior afectado
      – Triplejia o triparesia: tres miembros afectados
      – Monoplejia o monoparesia: un miembro afectado



    D) CLASIFICACIÓN FUNCIONAL DE PCI

    GRADO O: Normalidad motriz.
    GRADO 1: Alteraciones ligeras. Las anomalías posturales se corrigen con estimulación o voluntariamente.
    GRADO 2: Alteraciones en las extremidades de los MM y poco o nada al eje del cuerpo. Estimulación y/o control voluntario. Funcionalidad no afectada. Gesto no estético.
    GRADO 3: Existen contracciones patológicas de los MM y escasa respuesta antigravitatoria del eje corporal. Correcciones táctiles incompletas. Locomoción dificultada. Dificultad manual (si afecta a MMSS).
    GRADO 4: Alteraciones masivas en eje corporal y MM. La estimulación táctil y/o el control voluntario aumentan las alteraciones. Actividades funcionales imposibles.

    EL NIÑO ESPÁSTICO

      Es la forma de parálisis cerebral (PCI) más frecuente (70%) y se produce debido a una afectación de la corteza cerebral.

      Las manifestaciones clínicas (MC) características de esta patología son las siguientes:

      - Hipertonía. Movimientos voluntarios posibles, pero con reacciones extensoras hipertónicas. Movimiento libre dificultado.
      – Los estímulos ambientales aumentan la actividad muscular.
      – Alteración y persistencia de los reflejos arcaicos. (Babinski +).
      Rigidez movimientos pobres. Limitación en movimientos adecuados a cada situación.
      – Distribución alterada del tono → Alteración del Equilibrio y posturales → Caídas.
      – Alteración de la sensibilidad.
      – Alteración de la musculatura orofacial, posible deficiencia mental.

      Los patrones posturales que presenta el niño espástico son los siguientes:

      En MMSS:
      – Hombro: RI + ADD
      – Codo: Flx + pronación de antebrazo.
      – Mano: Flx dedos (pulgar alijado).

      En MMII:
      – Cadera: RI + ADD+ Ext o Flx (sedestación).
      – Rodilla: Ext.
      – Pie: equino varo.

      En Rodilla:
      FLEXO:
      -Pie talo (flexión dorsal) -Pie equino.
      -Retracción Isquiotibiales
      RECURVATUM:
      -Retracción Isquiotibiales – Retracción gemelo
      -Cuádriceps insuficiente


EL NIÑO ATETÓSICO

    En este caso la afectación se encuentra localizada en los ganglios basales y sus consecuencias se producen sobre los cuatro MM.

    Las MC características de esta patología son las siguientes:

    - Fluctuación del tono. Inestabilidad postural y durante el movimiento voluntario. Movimientos involuntarios típicos.
    • Falta de contracción proximal → Inestabilidad postural.
    • A menor tono, más fluctuaciones. Espasmos tónicos intermitentes, movimientos rítmicos, repetitivos, irregulares y en grupos musculares localizados.

    - Los estímulos externos originan movimientos exagerados. Marcha serpenteante.
    – Afectación de los músculos de la deglución y fonéticos. Dificultades en la alimentación y el habla. Sonrisa sardónica.
    – Posición rígida nuca + boca abierta + lengua saliente
    – Persistencia de los reflejos arcaicos (tónicos).

    Los patrones posturales que presenta el niño atetósico son los siguientes:

    En MMSS:
    – Hombro: tiende a la Ext + RI
    – Antebrazo: pronación.
    – Dedos: hiperextensión.

    En MMII:
    – Pie: RI
    – Dedos: hiperextendidos o hiperflexionados.



EL NIÑO ATÁXICO

    En este caso la afectación se encuentra localizada en el cerebelo. Esta es una afectación poco frecuente y que generalmente suele encontrarse asociada a otras patologías.

    Las MC características de esta patología son las siguientes:

    - Trastorno del equilibrio. Balanceo. Marcha en zig-zag.
    – Abre mucho las piernas. Caídas frecuentes (sobre todo al coger un objeto). Imposible marcha sobre una línea. Dificultad para subir escaleras.
    Descoordinación. Movimientos insuficientemente dirigidos o dosificados.
    – Gran dificultad para cambiar de posición y moverse.
    – Temblor ante un movimiento voluntario.
    Déficit de control óculo-motor → incapacidad de realizar un movimiento alternativo con rapidez.
    – NO reflejos arcaicos persistentes.
    – Alteración del lenguaje (farfulla). Boca abierta y mucho babeo.

7- SÍNDROME DE WEST
    INTRODUCCIÓN

      La incidencia de este síndrome es pequeña, afecta a 1 de 4.000-6.000 nacidos vivos; es una enfermedad neurológica rara y pertenece al grupo de las llamadas «encefalopatías epilépticas catastróficas». Recibe su nombre por William James West, médico inglés que la descubrió en su propio hijo en 1841. Tras varios meses de observación y tratamiento, se dio cuenta que era incapaz de frenar esas peculiares convulsiones que tenía; en su caso, la cabeza se dirigía hacia delante, hacia las rodillas. Desesperado, al ver que no podía mediarlo, decidió enviar una carta de auxilio a “The Lancet”, revista británica líder mundial de publicaciones de medicina general y especializada en Oncología y Neurología y Enfermedades Infecciosas. En ella describió los síntomas clínicos característicos de este síndrome.

      Un siglo más tarde de la publicación, esta enfermedad se conocería como Síndrome de West. Se caracteriza por la triada electroclínica: espasmos epilépticos, retraso del desarrollo psicomotor e hipsarritmias en el electroencefalograma, descubiertas, por primera vez, por Gibbs en 1952, donde la actividad eléctrica cerebral aparece en forma de trazado caótico con mezcla de puntas y ondas lentas, desorganizadas e independientes.

    Se distinguen dos grupos de pacientes:

    Sintomático: Hay previamente signos de afectación cerebral o por una causa conocida.

    Criptogénico: Se intuye causa sintomática, pero está oculta y no se puede demostrar

    Idiopático: la Clasificación Internacional de las Epilepsias y síndromes epilépticos no reconoce la etiología idiopática del Síndrome de West, pero varios autores han demostrado la existencia de dicha etiología. El término idiopático incluye aquellos casos en los que no existe una lesión estructural subyacente ni anomalías neurológicas y existe predisposición genética.

    Se puede considerar que cualquier lesión en el encéfalo que afecte al niño puede ser el desencadenante de un Síndrome de West:

    • Isquemia antes del nacimiento o incluso durante el mismo.
    • Desórdenes dentro del útero, especialmente infecciones como la toxoplasmosis, la rubéola y los citomegalovirus.
    • Disgenesias (desarrollo defectuoso) cerebrales.
    • Desórdenes metabólicos.
    • Anomalías cromosómicas.

    ETIOLOGÍA

    Prenatales:

    • Malformaciones por desarrollo cortical anormal: displasia focal cortical, esclerosis, tuberosa, neurofibromatosis, síndrome de Aicardi, lisencefalia, paquigiria, holoprosencefalia, esquizencefalia, agenesia septal, microcefalia congénita.
    • Anomalías cromosómicas: síndrome de Down, síndrome de Miller Dieker y trisomía
    • Infecciones: citomegalovirus, herpes simple, rubéola, toxoplasmosis.
    • Enfermedades metabólicas: fenilcetonuria, hiperglicinemia no cetósica, síndrome de Leigh, deficiencia de piruvato carboxilasa, y piruvato deshidrogenasa, adrenoleucodistrofia neonatal, deficiencia del complejo I de la cadena respiratoria, deficiencia de nitocromo c oxidasa.
    • Síndrome congénito: síndrome de Sjogren-Larsson, síndrome de Smith-Lemli-Optiz, enfermedad de Fahr.
    • Ataque hipóxico-isquémico: poroencefalia, hidranencefalia, leucomalacia periventricular.

    Perinatales:

    • Encefalopatía hipóxico-isquémica, necrosis selectiva neural, leucomalacia periventricular, necrosis isquémica focal y multifocal (poroencefalia, encefalomalacia multiquística).
    • Hipoglicemia.
    Postnatales:
    • Infección: meningitis bacteriana, absceso cerebral, meningoencefalitis de etiología viral.
    • Hemorragia y trauma: hemorragia subdural y subaracnoidea.

    SÍNTOMAS

    Los síntomas del síndrome de West más comúnmente comienzan entre los 3-6 meses. Los síntomas incluyen:

    Espasmos infantiles, Gran parte de los autores admiten que en la mayoría de los casos (del 68 al 80%) los espasmos se realizan en flexión. Pueden ser más o menos extensos y afectan la musculatura del cuello, del tronco y de los miembros; el niño se dobla “como una navaja al cerrarse”: Flexión de la cabeza y del tronco, los miembros superiores se entrecruzan sobre el pecho, los miembros inferiores en triple flexión. Si el espasmo se realiza en extensión (22,5% de los casos), el cuello y el tronco se extienden y los miembros se colocan en extensión-abducción, separándose en forma de cruz. Sin embargo, lo más frecuente es que sean mixtas -en flexión/extensión- aparentando entonces una mioclonía masiva.





    Estos espasmos duran unos pocos segundos y se producen en grupos de entre 2 a 100 espasmos a la vez. Algunos bebés tienen docenas de estos grupos de espasmos en un día. Los espasmos ocurren con más frecuencia después de que un bebé se despierta por la mañana o después de una siesta.

    Hipsarritmia. Un electroencefalograma (EEG) registra la actividad eléctrica en el cerebro en forma de ondas cerebrales. Un bebé con síndrome de West se tienen patrones anormales y caóticas de la onda cerebral llamada hipsarritmia.

    Retraso psicomotor. Hay pérdida de habilidades adquiridas y anormalidades neurológicas como:

    • Diplejía (parálisis que afecta a partes iguales a cada lado del cuerpo)
    • Cuadriplejia (parálisis de los cuatro miembros: tetraplejia)
    • Hemiparesia (debilitamiento o ligera parálisis de una mitad del cuerpo)
    • Microencefalia (cabeza pequeña)

    Esto es debido a la lesión cerebral que ha provocado el síndrome de West.

    REGRESIÓN PSICOMOTORA: Constituye el segundo elemento característico del síndrome. Inicia la enfermedad aproximadamente en el 15% de los casos.

    Su comienzo se manifiesta por una modificación del humor. En varios días, el niño cae en la indiferencia total: pérdida de la sonrisa, de las reacciones a los estímulos sensoriales. Frecuentemente el niño es calificado de sordo o ciego, con pérdida de la mímica e inmovilidad motora absoluta.




    En el niño de más edad, el desinterés se extiende a los objetos que le son presentados. Este desinterés, esta falta de actividad, dan lugar en ocasiones a actividades estereotipadas; más raramente se observan reacciones de agresividad o de irritabilidad.

    A continuación se confirma el deterioro: el niño no progresa más, no presenta ninguna nueva adquisición. Por el contrario, pierde las actividades que poseía al inicio de su enfermedad: ya no se sienta, no sostiene la cabeza, no sonríe más,…

    La pérdida de los contactos más elementales y la propia atonía generalizada son estigmas de una regresión evidente si aparecen en un niño cuyo desarrollo psicomotor era ya inquietante.

8- WHIPLASH O LATIGAZO CERVICAL


      La lesión de latigazo cervical (esguince cervical) es una lesión del cuello provocada por una fuerte flexión forzada del cuello, primero hacia delante y después hacia atrás o viceversa. Por lo general, la lesión afecta a los músculos, los discos, los nervios y los tendones del cuello. En casos más graves puede afectar al hueso (luxación o fractura).

      La mayoría de las lesiones de latigazo cervical son el resultado de un choque, con su consiguiente aceleración y desaceleración abruptas. Muchas lesiones de latigazo cervical se producen por fuertes impactos desde atrás en accidentes automovilísticos, o como resultado de una lesión deportiva, en especial en los deportes de contacto. Estos en muchos casos este movimiento brusco de aceleración- desaceleración puede cambiar la estructura anatómica de las cervicales, provocando una rectificación de la columna cervical.




      Existen distintas formas de clasificación, aunque la más aceptada por protocolos médicos internacionales es la siguiente:

        • Grado I: Dolor y contractura muscular leve, posible limitación de movilidad. Las radiografías se presentan normales.
        • Grado II: Dolor y contractura muscular moderada, limitación de la movilidad. En las radiografías generalmente se puede apreciar una rectificación de la curvatura normal de la columna cervical (lordosis).
        • Grado III: Dolor intenso, contractura muscular severa, discapacidad motriz, etc. En las radiografías generalmente se puede apreciar una inversión de la lordosis.
        • Grado IV: Fracturas y luxaciones con lesión neurológica (sucede en menos del 2% de los casos).

      Síntomas

      Hay una serie de síntomas más comunes en la lesión del latigazo cervical. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:



        • Molestias a nivel del cuello, que suele aparecer varios días después del accidente. Con posterioridad, es posible que el dolor se intensifique gradualmente y se propague hasta la nuca, los músculos del pecho, uno o ambos hombros y los brazos


        • Limitación en la movilidad del cuello y rigidez.



        • Síntomas de la articulación temporomandibular, puede producir espasmo muscular, esguince de la articulación e incluso luxación.


        • Síndrome de stress postraumático


        • Síndrome del desfiladero torácico



        • Dolor en zona lumbar


        • Vértigo, zumbidos de oídos, sensación de mareo, borrosidad de la visión


        • Problemas de concentración o de memoria, irritabilidad, insomnio, cansancio.


        • Disfagia (dificultad para la deglución) y disfonía (trastornos en la voz)

9- INESTABILIDAD CRÓNICA DE TOBILLO


      La inestabilidad crónica del tobillo es una enfermedad caracterizada porque el tobillo “se dobla” continuamente, normalmente la parte externa más que la interna. Esta enfermedad a menudo se desarrolla después de sufrir repetidos esguinces. Por lo general el tobillo“doblado” se presenta mientras se camina o se realiza alguna otra actividad, pero también puede ocurrir cuando usted simplemente está de pie. Muchos atletas, así como otras personas, sufren de inestabilidad crónica del tobillo.

    Las personas con inestabilidad crónica del tobillo suelen manifestar estos síntomas:

    • El tobillo se les dobla frecuentemente, especialmente en superficies desiguales o cuando están practicando algún deporte
    • Molestia e inflamación persistente (crónica)
    • Dolor o sensibilidad
    • El tobillo se siente vacilante o inestable



    Causas


    La inestabilidad crónica del tobillo por lo general se desarrolla después de un esguince de tobillo que no ha sanado adecuadamente o que no fue totalmente rehabilitado. Cuando usted sufre un esguince de tobillo, los tejidos conectivos (ligamentos) se estiran o se rompen. A menudo se afecta la capacidad de mantenerse en equilibrio (propiocepción). Se requiere una rehabilitación adecuada para fortalecer los músculos alrededor del tobillo y “reentrenar” los tejidos dentro del tobillo que afectan el equilibrio, tensión y posición de la articulación ( receptores propioceptivos). No hacerlo así puede resultar en esguinces frecuentes de tobillo.
    Los esguinces de tobillo frecuentes a menudo causan, y perpetúan, la inestabilidad crónica del tobillo. Cada esguince subsiguiente conduce a un mayor debilitamiento (o estiramiento) de los ligamentos, lo que produce mayor inestabilidad y probabilidad de desarrollar problemas adicionales en el tobillo.

    Esquema de cómo se produce la inestabilidad crónica de tobillo.

    Diagnóstico



      En el proceso de evaluación y diagnóstico de su enfermedad, el médico especialista en pie y tobillo le preguntará sobre toda lesión previa o inestabilidad del tobillo. Después examinará su tobillo para revisar áreas sensibles, señales de inflamación e inestabilidad de su tobillo como se muestra en la ilustración. Las pruebas complementarias como radiografías (hueso), ecografía y resonancia (partes blandas), nos ayudan a la mejora del diagnóstico y del tratamiento.

    Tratamiento no quirúrgico


    El tratamiento para aliviar la inestabilidad crónica del tobillo se basa en los resultados del examen y de las pruebas, así como en el nivel de actividad del paciente.


    El tratamiento no quirúrgico puede incluir:

    Fisioterapia. La fisioterapia involucra diversos tratamientos y ejercicios para fortalecer el tobillo, mejorar el equilibrio y el rango de movimiento y reentrenar sus músculos. A medida que progrese con su rehabilitación, también puede recibir entrenamiento relacionado específicamente con sus actividades o los deportes que practica.
    Ortesis y Calzado. Los calzados deportivos y los dispositivos ortésicos son elementos que sirven de protección y ayuda para el pie y el tobillo durante las actividades de la vida cotidiana y en la práctica deportiva. El calzado deportivo también sirve para disminuir el esfuerzo y procurar 23 protección mecánica a la porción distal de la extremidad. Estos elementos también ayudan en la prevención de lesiones al disminuir la tensión aplicada a las extremidades inferiores y al compensar cualquier defecto de alineación del pie y tobillo.
    Medicación. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (NSAID), pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación. Si a usted no le gusta tomar este tipo de medicamentos hay otros remedios naturales como el frio, para procesos inflamatorios y para el dolor. Para favorecer la circulación y reabsorción de la inflamación se puede utilizar el baño de contraste (frio-calor). El baño de contraste se recomienda siempre después de 48 o 72 horas después de la lesión, antes solo aplicar hielo
10- TENDINITIS O TENDINOPATÍA CUADRICIPITAL
    Esta inflamación del tendón del cuádriceps se produce principalmente por sobrecarga.

    Definición

    La tendinitis o tendinopatía cuadricipital (este último es el nombre más adecuado) es la inflamación del tendón del cuádriceps, el cual nace de la rótula a nivel distal y se continúa con el músculo a nivel proximal.

    Causas

    La principal causa de las tendinopatías, y en particular de la cuadricipital, es la sobrecarga del tendón. En general esto sucede porque se producen mecanismos de tensión repetitivos sobre un músculo, en este caso del cuádriceps, el cual no está lo suficientemente potente y desarrollado para soportar esas cargas repetidas, lo que culmina con un microtraumatismo repetitivo que lo inflama.

    Los deportes de salto e impacto son los que más sobrecargan el cuádriceps, por lo tanto, esta patología se asocia mucho al vóleibol, básquetbol, running, fútbol y esquí en nieve, entre otros. Todos estos deportes hacen que se sobrecargue sistemáticamente el tendón, causando inflamación.

    Síntomas

    Los síntomas más importantes son, por un lado, el dolor a nivel del polo superior de la rótula, que se presenta a la palpación, a la contracción activa del cuádriceps y a la elongación pasiva de éste. En general es un dolor que se confunde dentro del concepto que es el dolor anterior de rodilla, que puede involucrar tanto el tendón cuadricipital como el rotuliano y a la rótula en particular.

    Diagnóstico

    En primera instancia es clínico. El examen físico es relevante en el sentido de que hay que buscar dolor en el polo superior de la rótula y por otro lado esto se complementa con un estudio ecotomográfico que muestra el grado de alteración que tiene el tendón.

    Se puede complementar a su vez por un estudio de ecografia y resonancia magnética, sin embargo, en general éste se solicita cuando no se tiene claro si la causa del dolor proviene del tendón rotuliano o de la rótula. En el fondo se hace una resonancia para descartar que haya una lesión en el cartílago que esté enmascarando un poco esta molestia.

    Se pueden presentar tres tipos de alteraciones:

    El engrosamiento del tendón, conocido como tendinosis, el que puede estar aislado, lo que vendría siendo una tendinosis rotuliana. Micro roturas fibrilares, que hablan de un estado más avanzado y severo de la patología. Presencia de calcificaciones en el tendón. Esta clarificación es muy relevante, porque a través de esto se puede clasificar de forma distinta esta tendinopatía.

    Tendinopatia patelar

    Tratamiento

    Tiene distintas fases y es un tratamiento combinado. En general, lo primero que se realiza, es ejercer una acción para disminuir el dolor. Para esto se utilizan antiinflamatorios y se aplica hielo local por un período de 8 minutos, tres o cuatro veces al día.
    Si el dolor no disminuye se combina con un tratamiento fisioterapeutico, el que busca, por un lado, elongar este tendón, potenciar el músculo cuádriceps y disminuir el dolor localizado.

    Recuperación

    Va a depender de la magnitud de alteración que haya inicialmente, si sólo hay un engrosamiento y el dolor es leve la recuperación va a ser rápida y no debería tomar más de dos semanas. Sin embargo, cuando hay micro rotura o calcificaciones se debe asumir que el tratamiento va a necesitar un período aproximado de dos a tres meses.

    Hay casos donde el paciente tiene una pequeña molestia y con el uso de antiinflamatorios al cabo de un par de días se soluciona el problema, pero esos son casos agudos muy puntuales por sobrecargas específicas.

    En general, una vez que está diagnosticada una patología de este tipo se requiere ser muy constante en una pauta de ejercicios a seguir posteriormente y si no se realiza, termina despotenciando su musculatura, por lo que es muy probable que esto vuelva a presentarse.

    Prevención

    Hoy en día se sabe que antes de realizar actividad física se debe hacer una rutina de puesta a punto de calentamiento y los estiramientos son fundamentales. Eso permite prevenir tanto lesiones musculares como tendinosis. Es muy importante también que después de realizada la actividad se estire.

11- NEUROMA DE MORTON O METATARSALGIA DE MORTON

    El neuroma de Morton es una patología donde hay un engrosamiento del nervio, que ocurre entre el tercer y cuarto metatarsiano de los pies. Este cruce donde dos nervios se encuentran entre sí, es un gran problema para algunos debido al tamaño más grande que los puntos de encuentro de otros nervios. El Neuroma de Morton también es causada porque el nervio se encuentra dentro del tejido subcutáneo, muy cerca de una arteria y la vena y también por encima de la almohadilla grasa del pie.

    Este síndrome ocurre más en mujeres que en hombres. Lo que en realidad se siente con el neuroma de Morton es un dolor agudo, calambre, ardor en la planta del pie o una sensación de ardor y pinchazos en los dedos de los pies, incluso puede sentir entumecimiento a veces.

    El Neuroma Morton también recibe los nombres de metatarsalgia de Morton, neuroma intermetatarsiano y también Neuralgia Morton.

    1- Los síntomas del Neuroma de Morton.

      Una sensación de ardor en la parte delantera del pie, es uno de los signos evidentes de el sufrimiento del neuroma de Morton. Quitarse los zapatos y con el roce de sus piernas, pisar una pequeña piedra, puede llegar a ser extremadamente doloroso, incluso al final de un largo día o una sesión de ejercicio intenso. Sin embargo, en casos severos, el dolor, incluso puede suceder cuando usted simplemente está caminando o incluso cuando está en reposo. Aplicar presión a los espacios intermedios entre el tercer y cuarto dedos de los pies puede dar lugar a un fuerte dolor.

      El dolor puede ir acompañado de una sensación de adormecimiento cuando está caminando. El entumecimiento puede venir con el dolor o, a veces incluso antes de que el dolor entra en juego.

      Los síntomas generalmente no vienen de repente sino que avanzan muy poco a poco. En primer lugar, puede ocurrir solamente cuando usted está usando zapatos incómodos o realiza cualquier actividad demasiado agresiva para el pie. Lo mejor que puede hacer es reunirse con su profersional sanitario y averiguar si es posible que tenga neuroma de Morton. Le ayudará a detectarlo en la etapa de desarrollo inicial, ya que reduce la necesidad de tratamientos invasivos como la cirugía.



    2. Diagnóstico del Neuroma de Morton

    Un dolor en el pie no significa necesariamente que usted tenga neuroma de Morton. Otras patologías similares, como la capsulitis, bursitis intermetatarsiana o enfermedad de Freiberg también podrían dar síntomas similares, como las que se encuentran en el Nueroma de Morton.La verdadera razón de la enfermedad no se sabe hasta ahora, sin embargo, debe ser diagnosticada correctamente.

    Hay algunos pasos que normalmente siguen el podólogo o medico para asegurarse de que el dolor que siente en el pie es de un neuroma de Morton. Esto incluye generalmente palpación de la zona para buscar el lugar del dolor. Incluso puede apretar los dedos de lado a lado o tratar de sentir el neuroma presionando con el pulgar entre los espacios del tercer y cuarto metatarsianos.
    Una señal segura de que haya un neuroma de Morton es el signo de Mulder, que es realizado por el médico. Para esto el profesional sanitario le va a palpar el interespacio afectado, con una mano y con la otra mano va a comprimir todo el pie. Si lo hace, usted puede oír un sonido audible conocido como Mulder. Esto ayudará a asegurarse de que su dolor es claramente de un Neuroma de Morton.

    Para asegurarse de que su dolor no es de cualquier tipo de artritis o reumatismo, el médico podría aconsejarle que realice una radiografía. Esto también ayudará a comprobar si usted tiene cualquier tipo de fractura, así como la densidad de las articulaciones y los huesos. Además puede recomendarle realizar una resonancia magnetica a fin de confirmar que hay un engrosamiento del nervio y una compresión. Esta prueba también ayudará a determinar el tamaño del neuroma y la línea de tratamiento a seguir para el mismo.

    También será una gran guía para determinar el tamaño exacto y la posición del neuroma y qué tipo de técnica quirúrgica debe ser utilizada en caso de que sea necesaria.



    3. Tratamiento del Neuroma de Morton.

      Hay muchas maneras de tratar este doloroso problema en el pie. En las etapas iniciales, el neuroma de Morton se trata simplemente acolchando ligeramente el lugar de apoyo para dispersar el peso lejos del neuroma. En los casos en que se ve que el paciente tenga un “pie plano”, se añade un soporte para el arco. Esta forma de tratamiento se conoce como el tratamiento conservador. El profesional sanitario puede además aconsejar al paciente descansar el pie o cambiar el tipo de zapatos que están siendo usados. Cualquier zapato con un tacón elevado se debe evitar ya que pone una presión adicional sobre los dedos del pie y la zona metatarsiana. Uno masajes regulares con hielo también se pueden prescribir para ayudar a reducir el dolor. Algunos profesionales prescriben incluso suaves ejercicios de estiramiento y de fortalecimiento para ayudar a los pacientes a recuperarse más rápido.

    Resonancia donde se puede apreciar una inflamación del neuroma.

12- DISTROFIA MUSCULAR DE DUCHENNE (DMD)
    La Distrofia muscular de Duchenne (DMD), es la más frecuente y grave de las distrofias musculares, afectando aproximadamente a 1 de cada 3,500 recién nacidos de sexo masculino. La enfermedad es causada por una alteración del gen codificador de la distrofina o DMD-gen. La alteración de este gen hace que el organismo no pueda formar la proteína llamada distrofina. Esta proteína es un componente importante de las fibras musculares y su ausencia produce debilidad muscular, la que empeora con el tiempo, porque las células musculares se rompen y se pierden poco a poco.


    Causas

    El gen de la distrofina se encuentra en el cromosoma X, por lo que sólo los hombres serán afectados por la Distrofia muscular de Duchenne. Las mujeres tienen dos cromosomas X, por lo que si uno de ellos está no-afectado, pueden compensar el fallo del otro. En cambio, los hombres tienen un cromosoma X y si la única copia del gen de la distrofina tiene un error, tendrá los síntomas de DMD.

    Las mujeres con un gen afectado y uno normal generalmente no muestran síntomas, pero pueden ser “portadoras”de DMD. Esta es la razón por la cual la enfermedad se puede heredar a una madre que es portadora, tiene 50:50 de posibilidades de tener un hijo varón afectado con DMD.

    Tabla 1: Patrón de herencia ligada al cromosoma X


    Síntomas y manifestaciones clínicas

    Los síntomas comienzan generalmente al adquirir el niño la marcha (15-18 meses) y siempre antes de los 5 años. Generalmente caminan más tarde que los otros niños de la misma edad. Tienen dificultad para correr, saltar o subir escaleras, se caen con facilidad y a veces tienden a caminar en punta de pie.
    Uno de los signos clásicos de DMD es el “Signo de Gower”, donde el niño tiene que usar sus manos y brazos para poder levantarse del suelo y llegar a una posición vertical.

    Tabla 2: Signo de Gower

    Los primeros músculos que se afectan son los proximales de miembros inferiores y cintura pélvica y posteriormente los distales y la musculatura de la cintura escapular. Las manifestaciones de estos síntomas son debilidad y atrofia muscular, además presentan Pseudohipertrofia gemelar y marcha de pato.

    Tabla 3: Pseudohipertrofia de Pantorrillas

    En algunos casos puede haber también un retraso en el desarrollo del lenguaje y presentar problemas de conducta y de aprendizaje.

    La mayoría de los niños con Duchenne pierden su capacidad para caminar entre los diez y catorce años. Al final de la segunda década de vida pierden la fuerza en la parte superior del cuerpo y tienen dificultades en mover los brazos. Esta enfermedad también afecta al corazón y a los músculos pulmonares, por lo que también se puede necesitar ayuda para respirar durante la noche.

    A pesar de que todavía no hay cura para DMD, es una de enfermedades en que hay investigación activa y existen algunas terapias prometedoras, que están siendo evaluadas actualmente en ensayos clínicos. Además es una enfermedad donde se han establecido recomendaciones internacionales sobre la atención de los pacientes y si éstas son seguidas, pueden hacer una gran diferencia en la calidad y la expectativa de vida de los pacientes con Duchenne.

    La fisioterapia como tratamiento en los trastornos neuromusculares ayuda a mantener y aumentar, hasta donde sea posible, el nivel de función y movilidad actual del niño. Sus propósitos principales son:

    1- Proporcionar una valoración física.
    2- Minimizar el desarrollo de contracturas.
    3- Mantener la fuerza muscular.
    4- Prolongar la movilidad y funcionalidad.

    Hay muchos factores en Duchenne que contribuyen a la tendencia de las articulaciones a ponerse tensas o contracturadas. Estos incluyen que el músculo se vuelve menos elástico debido al uso limitado y posicionamiento, o porque los músculos alrededor de una articulación están fuera de balance (uno más fuerte que el otro). Mantener buena gama de movimientos y simetría en las diferentes articulaciones es importante. Esto ayuda a mantener la mejor función posible, prevenir el desarrollo de deformidades fijas, y evitar problemas de presión en la piel.